| Profesora
de la Universidad de La Habana
Para
nadie es un secreto que la contemporaneidad es bien difícil
de estudiar. Muchos son los obstáculos: el protagonismo de
algunos de los autores, la inmediatez del hecho, lo incompleto del
conocimiento, sobre todo desde el punto de vista documental, entre
otros, hacen del estudio de esta época un reto al profesional
de la ciencia histórica. Por otra parte, el no comprometimiento
en los análisis también puede llevar a que un acontecimiento
se convierta en un acto rutinario, de recopilación de nombres
y fechas y un sinfín de especulaciones, con lo que el devenir
histórico se presenta como letra muerta alejada de la savia
que lo nutrió, y por lo tanto, resulta difícil e incomprensible
el entender por qué tanta gente se estremeció ante
un proceso o hecho en particular.(1)
Una
de las corrientes temáticas de la historia contemporánea
ha sido el fascismo como opción política y como expresión
del pensamiento de derechas que llevaría a la segunda guerra
mundial. Y la experiencia republicana española en ese contexto
de ofensiva fascista, por un lado, y de apatía política
de las democracias burguesas por otro, ha acaparado la atención
de historiadores no sólo como la antesala del triunfo del
fascismo, sino como escenario de la complejidad de la lucha social
y política del capitalismo contemporáneo. La segunda
república y la guerra civil española presentan una
larga lista historiográfica en tanto devinieron en contradicción
viva de la época. Autores progresistas, radicales, republicanos,
liberales, y de izquierda en general de una parte, y nacionalistas
de viejo corte, conservadores, tradicionalistas y clericales de
uno u otro bando continuaron en el plano de las ideas la dura batalla
que tuvo que enfrentar el pueblo español durante tres años.
Acerca de esa
etapa con toda su complejidad nos habla Áurea Matilde Fernández
en España. Segunda república y guerra civil, a partir
de un estudio sistemático del tema reforzado por la propia
memoria de la autora como víctima de esa guerra. De ahí
que se mezclen reflexión, recuerdo, dolor y análisis
acerca de un espacio _España_ y un tiempo _1933-1939_ que
representó, en apretada síntesis, el enfrentamiento
contemporáneo que hizo divisar el decursar histórico
de la segunda mitad del siglo xx.
Áurea
Matilde Fernández Muñiz, la autora, es bien conocida
en el ámbito intelectual del país por su producción
historiográfica recogida en diversas revistas cubanas como
Temas, Debates Americanos, Universidad de La Habana, entre otras,
así como en publicaciones extranjeras, fundamentalmente españolas
y mexicanas. De su autoría se
registran otros textos como Cuba_España (1868-1898); España,
fran-quismo y transición (1939-1982). Todo ello unido a resultados
exitosos en la dirección de numerosas investigaciones referidas,
tanto a temas de la historia de España en particular, o aspectos
concernientes a las relaciones Cuba-España, como fue el trabajo
que culminó con la edición de un CD-Rom, Cuba 1898:
Guerra, sociedad y cultura en la coyuntura finisecular, donde reunió
a diversos autores que bajo su dirección efectuaron el Congreso
del centenario de 1898.
El libro que
recomendamos hoy, al igual que otras publicaciones, es el resultado
del rigor docente y la capacidad crítica acumulada en más
de cuarenta años de vida profesional dedicada a la enseñanza
de la Historia de España en la Universidad de La Habana,
en la que ha sido altamente reconocida con la distinción
de Profesora de Mérito en el año 2004.
La preocupación
que late a lo largo de las páginas del libro, y que puede
adivinarse como motivo dominante e hilo conductor, es una vocación
de denuncia a la situación española en el contexto
del desarrollo de la ideología fascista, y en particular,
al significado de la guerra civil española como antecedente
del avance bélico de las fuerzas más reaccionarias
de ese momento histórico.
El
libro logra en pocos capítulos la síntesis requerida
desde el punto de vista pedagógico, resaltando los aspectos
más significativos y también _en algunos casos_ contradictorios
del proceso español como fueron: la carencia de unidad política
e ideológica para enfrentar los viejos problemas de la sociedad
española, los nacionalismos históricos, el papel de
la Iglesia y del ejército y el proceso particular de fusión
de las fuerzas fascistas de la Falange Española y las Juntas
de Ofensiva Nacional Socialistas, cuyo programa fue bien utilizado
por Francisco Franco. Asimismo, las complejidades del gobierno del
Frente Popular son analizadas apoyándose en una abundante
bibliografía que permite comprender las dificultades de la
república para llevar adelante un programa que garantizase
el apoyo que requería el gobierno democrático frente
al poderío de las fuerzas reaccionarias que se encontraban
a la ofensiva, no sólo en España, sino en gran parte
de Europa.
Siguiendo un
orden propicio para la comprensión del proceso en su conjunto,
la experiencia pedagógica de la autora la lleva a explicar
en primer término los aspectos cruciales de la década
de los años treinta en el marco de la España republicana
haciendo hincapié en las contradicciones del desarrollo histórico,
a saber, el problema de la tierra no resuelto totalmente ni siquiera
en el sentido burgués, las reivindicaciones nacionalistas
y sociales que fueron complicando muchas de las soluciones ofrecidas
por el nuevo gobierno, así como el fortalecimiento de una
mentalidad religiosa, vieja, oscurantista pero simbólica
en tanto defensora de un viejo paradigma nacional.
Un
libro escrito desde Cuba, por una asturiana refugiada en este suelo
donde ha sembrado una familia y el respeto por la historia del país
de origen y
el de adopción, no puede dejar al margen la estrecha relación
humana en el sentido más amplio del término, de ambos
países. Sobresalen entonces en el texto los vínculos
de solidaridad hacia España, sobre todo por los cubanos que
también vivían desde la década del treinta
una gran efervescencia revolucionaria. De gran utilidad serán
entonces todas las referencias, tanto de participantes en la guerra
civil como de los intelectuales y políticos, que de alguna
manera evaluaron el proceso bélico de 1936 a 1939. Tal vez,
estas visiones cubanas le han otorgado al libro el tono más
singular, en tanto presenta la visión política comprometida
del mundo latinoamericano, y por qué no, una de las visiones
más radicales del proceso español, porque para los
cubanos _bien fueran participantes en la lucha o comentaristas y
divulgadores de los hechos reales que estaban ocurriendo en España_
la guerra civil como proceso de rompimiento con el viejo sistema
democrático burgués era en el mundo contemporáneo,
lo que fue Francia en 1789: raíz y vehículo de una
nueva etapa histórica, realidad y conciencia del mundo, como
alguien ha dicho.(2)
El
estudio de este acontecimiento por la doctora Áurea Matilde
Fernández fue dado a conocer por la editorial Félix
Varela en 1995, en una modestísima presentación debido
a la urgencia que demandaban los nuevos planes de estudio en la
carrera de Historia, aprobados en 1994. En esos años apareció
bajo el título de España contemporánea. Segunda
república y guerra civil 1931-1939. Acerca del acierto del
contenido y su estructura capitular habla el comentario hecho por
la profesora María del Carmen Alba en 1997 en la revista
Debates Americanos.(3)
La
nueva edición, revisada y actualizada desde el punto de vista
bibliográfico, apareció como oferta en la Feria del
Libro de La Habana recién efectuada en este año 2005.
Y en los tiempos que corren, esta publicación cuenta con
sólidas razones que fundamentan su aparecer en un evento
de tal amplitud. En primer lugar porque el mundo de hoy vuelve a
vivir la arremetida de la derecha y ello despierta el interés
por estudiar el fascismo como enfrentamiento ideológico entre
los hombres que aman y los que destruyen, y en ese sentido, al decir
de Nicolás Guillén, la guerra civil española
fue una de las experiencias más ricas de nuestro tiempo.4
Asimismo el análisis del conflicto español como una
guerra de todos _en tanto combate que concernía al mundo_
sirve hoy de referencia a la batalla que se libra contra la barbarie
fascista y vuelve a unir los empeños liberadores de los cubanos
con los sueños que alentó el pueblo de Cervantes.
Podría además añadirse que el aliento del Madrid
victorioso como símbolo de la quiebra definitiva del régimen
económico que engendró al fascismo, también
tiene una gran similitud con la decisión de triunfar o morir
de la Revolución Cubana; y por último, la necesidad
de conocer la relación de la intelectualidad cubana con el
proceso de la guerra civil, y reconocer con ello el compromiso político
de la inteligencia, sirve también de sostén para hablar
en
pro de los propósitos del libro en cuestión.
Otras razones
con mayor peso académico y cultural también se impusieron
en la decisión de la publicación de esta obra. De
manera muy especial el aumento notable del estudiantado de Historia,
a partir de la ampliación de las ofertas de licenciaturas
en el llamado proceso de la municipalización de los estudios;
la propia utilidad de la obra que ha sido validada docentemente
como texto universitario de la asignatura de Historia de España,
impartida en las carreras de las licenciaturas en Historia y Lenguas
Hispánicas de las universidades cubanas durante quince años,
y también la necesidad de divulgar el papel de la intelectualidad
cubana de la generación del treinta en su fase más
heroica con la lucha del pueblo español, donde figuras como
Pablo de la Torriente Brau y otros, pasaron a formar parte del ejemplo
internacionalista cubano.
Tanto
unos como otros fueron aspectos que inclinaron la balanza a favor
de esta publicación que es, como bien advierte en la nota
editorial, Fernando Carr Parúas: "[...] un nuevo libro
dirigido no sólo al estudiantado universitario, sino a todo
especialista de las ciencias humanísticas y de la historia
contemporánea en general". En fin, ha sido una decisión
muy feliz por parte de una editorial experimentada como es Ciencias
Sociales, presentar bajo el título de España. Segunda
república y guerra civil una obra corregida y ampliada, ahora
con un nuevo formato de mayor calidad y con el valor agregado que
brinda la inclusión de notas aclaratorias, mapas, gráficos
e imágenes, todo lo cual hará posible que este estudio
histórico llegue a nuevos mercados y lectores como ejemplo
de la producción historiográfica cubana actual.
Notas
1 Interesante
apreciación brinda Alberto Ruiz Tapia en su trabajo: Manuel
Tuñón de Lara. En: Revista Sistema (Madrid) (137);
mar. 1997.
2 Roa, Raúl. Pablo de la Torriente Brau y la revolución
española. La Habana : Empresa Editora de Publicaciones, 1937.
p. 14.
3 Ver
Debates Americanos (La Habana) (3):185-187; en.-jun. 1997.
4 Guillén,
Nicolás. Prosa de prisa 1929-1972. La Habana : Editorial
Arte y Literatura, 1975. t. 1.
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