Harold Gramatges. La armonía de la vida

Leonel F. Maza González y Lourdes Castellón Sánchez*

* Investigadores

Es un inmenso placer dedicar este resumen en exclusiva para los lectores de la Revista de la Biblioteca Nacional José Martí, sobre los resultados de la recopilación de datos para la biografía del ilustre maestro, Harold Gramatges Leyte-Vidal.

Esta tarea no ha sido fácil y de esto son testigos nuestros colegas, pues en Cuba son pocos los que se dedican a este trabajo a pesar de que existen las memorias de personalidades de diferentes ámbitos, dígase, políticos, pedagogos, combatientes, músicos en espera de ser recopiladas y divulgadas; otras las hemos conocido desde estas páginas, aportando un reflejo de lo que fuimos, somos y seremos, y que constituyen la imagen más reciente de nuestra historia.

Nosotros, como lectores de esta magnífica Revista, conocimos de las prestigiosas personalidades que desde sus páginas han dejado registrado sus más atinados trabajos, fuente de referencia obligada.

Queremos expresar nuestra gratitud al licenciado Eliades Acosta Matos, director de esta institución, al historiador e investigador que nos estimuló y motivó a lo que accedimos sin vacilación.

Adelantar la síntesis de lo que será próximamente la biografía Pensado en ti sobre el maestro Harold Gramatges Leyte-Vidal, título escogido a partir de su primera obra musical recogida en su catálogo que es una romanza al estilo de Schumann, dedicada a su novia Ena Susana Hartman (Manila), su esposa en la actualidad.

En Santiago de Cuba, calle Heredia Nº 54, 26 de septiembre de 1918 a la 01:20 a.m. le nace al matrimonio conformado por el ingeniero Gabriel Gramatges y Altagracia Leyte-Vidal, un niño de seis libras al que dieron por nombre Harold Guillermo Virgilio, quien fue recibido por la comadrona Concha, una gruesa mulata famosa en la ciudad por sus servicios.

En esta casa vive sus primeros seis años, y desde su alumbramiento, su tierna alma fue destinada al mundo sonoro, primero escuchando en el propio hogar a su amado padre, ingeniero de profesión y amante de la música; Gabriel tocaba el violín y la guitarra; siempre colmó de cariño al pequeño.

Gustaba de visitar la finca de su abuelo materno, el general mambí Francisco Leyte-Vidal e Inarra, y con ello se fomenta y crece hasta la actualidad un sentimiento de amor y devoción por los caballos, al mismo tiempo que él y sus hermanos Gabriel y Ruth disfrutan de la naturaleza en estas excursiones, acompañado de la mascota de la familia: el chivito "Pepe" y su caballo "Furia".

En 1924 la familia se traslada para el Reparto Vista Alegre en calle 6 entre 13 y 15, un hogar diseñado por su padre que por ese entonces ejercía la profesión de arquitecto, allí crece hasta convertirse en joven y comienza a recibir sus primeras lecciones de música de sus padres, magia que envolvió rápidamente a Harold, quien pronto fue capaz de reproducir música en el piano por imitación auditiva. Ese año comienza a estudiar dicho instrumento con la profesora Zoila Figueras.

Su primera presentación se realiza acompañando a su padre al piano, cuando apenas Gramatges tenía siete años, en un concierto efectuado en la sociedad teosófica Soy de Oriente, de Santiago de Cuba.

Los estudios primarios los cursa en la Escuela Pública Nº 33 de Vista Alegre y la media en la Escuela Superior de Varones. Harold fue alumno fundador del Conservatorio Provincial de Oriente a partir del 24 de septiembre de 1927; allí se gradúa de piano, teoría de la música y solfeo. En 1936 se traslada a La Habana con el interés de continuar estudios de música en el Conservatorio Real de Bruselas, Bélgica. Con su profesora, la cubana Flora Mora, estudia repertorio pianístico. Después matricula en el Conservatorio Municipal de La Habana, único plantel de enseñanza superior oficial que existía en Cuba.

En él estudia un amplio programa de diferentes asignaturas: Análisis, Filosofía, Historia, Estética, Pedagogía, Armonía, Contrapunto y fuga, Instrumentación y composición, esta última a cargo de los compositores Amadeo Roldán y José Ardévol quienes a su vez ejercían como fundadores y directores de las orquestas Filarmónica y de Cámara de La Habana.

Mientras estudia en el plantel, en 1942 obtiene por oposición una beca para estudiar en los Estados Unidos de América Composición con Aarón Copland en The Berkschine Music Center, de Tanglewood, Massachussets. El premio lo obtiene con su obra Sonata para clavichémbalo ejecutada al piano por el propio Gramatges en un concierto el 20 de junio de ese propio año a cargo de la Orquesta de Cámara de La Habana, donde también se escucharon otras cinco sonatas de jóvenes compositores.

Durante su estancia en los Estados Unidos estudia con jóvenes que más tarde llegan a ser grandes compositores iberoamericanos, como Alberto Ginastera, Blas Galindo, Pablo Moncayo, Juan Ortega Salas, Héctor Campos Parsi, Antonio Estévez, Héctor Tosar..., y toma clases de Dirección de Orquesta con Serge Kussevitzki. Fue condiscípulo de Leonard Bernstein y Lukas Foss. A su regreso, Gramatges fundó en La Habana la Orquesta Sinfónica Juvenil del Conservatorio Municipal (1942-1948), al mismo tiempo es subdirector de la Orquesta de Cámara de La Habana y funge como director invitado de la Orquesta Sinfónica de Radio CMQ, también funda la Orquesta Juvenil de Cámara del Conservatorio de La Habana.

En enero de 1943 el joven y prometedor compositor está entre los fundadores del Grupo Renovación Musical; en mayo del propio año hace la partitura para el ballet Icaro que se estrena con un éxito rotundo en el teatro Auditórium, y lo interpreta magistralmente la primera ballerina Alicia Alonso. Otro momento significativo en la vida del joven por esos años es la obtención del premio Reinhold del Caribe y América Central convocado por la Orquesta Sinfónica de Detroit, Estados Unidos con su Sinfonía en mi.

Aún sin concluir sus estudios, en 1944 pasa a formar parte del claustro del propio conservatorio impartiendo Armonía, Contrapunto, Composición, Historia de la Música y Estética hasta 1959.

En diciembre de 1948 regresa nuevamente a los Estados Unidos para asistir a seminarios sobre Análisis Musical y Proceso Pedagógico en la Universidad de Columbia con los profesores Elliot, Carter y Ulises Kay.

Con Aaron Copland en New York amplía sus horizontes musicales en particular en lo referente a la música para el cine. Harold es discípulo y testigo de la creación de la música que realiza su maestro, para el filme norteamericano La heredera.

Vuelve a Tanglewood (lugar donde estudió cuando ganó la oposición en 1942) en el verano de 1949; allí asiste a conferencias impartidas por los compositores Paul Hindemithy y Bohuslav Martinu. En New York asiste a las presentaciones de Bola de Nieve, a funciones de ballet, y simultáneamente trabaja como profesor en academias privadas, Desde esa ciudad mantiene Gramatges correspondencia abundante con su familia y su profesor Aaron Copland, y compone Dos danzas cubanas dedicadas a su hermana Ruth.

En síntesis, en la década del cuarenta fue un activista de las cuestiones artísticas de Cuba, un representante de sus colegas en el norte.

De regreso se incorpora al conservatorio, y se destaca también como escritor con atinadas críticas, crónicas y artículos publicados en la revista Conservatorio que constituyen un material importante, pues reflejan su amplio dominio de las temáticas y sus análisis invitan a la discusión del tema, por eso en la actualidad aún tienen vigencia. Por estos años se consolida como pedagogo, profesión que ama y de la cual nunca se separa, pues va dando a sus discípulos lo mejor de su experiencia.

En 1950 obtiene el Premio Nacional de Música de Cámara otorgado por la Dirección de Cultura del Ministerio de Educación con su obra Quinteto (para flauta, clarinete, fagot, viola y contrabajo). Esta etapa es rica en reconocimientos a su trabajo como compositor: sus obras se escuchan, no sólo en Cuba, sino en el extranjero sobre todo en los Estados Unidos (New York), donde su colega Alfonso Montecino (chileno) lo incluye en un programa en el Carnegie Hall con la obra Montuna el 12 de abril de 1950.

Se funda en La Habana la Sociedad Cultura Nuestro Tiempo en 1951 donde es elegido presidente Harold Gramatges, cargo en el que se mantiene durante la existencia de esta institución, la cual reúne en su seno a jóvenes progresistas con el objetivo de promover la cultura en el país y ampliar el conocimiento de las artes contemporáneas

En esta tarea se ponen de manifiesto las dotes de organizador y dirigente, se reflejan sus inquietudes revolucionarias, las cuales pasan a ser una necesidad de primer orden por lo que se vincula a la Juventud Socialista y establece contactos personales con figuras importantes como Nicolás Guillén, Juan Marinello, Mirta Aguirre, y otros dirigentes del Partido Socialista Popular

Desea regresar a los Estados Unidos ese mismo año con el propósito de recibir nuevos cursos en la Universidad de Columbia, pero como es de suponer, una vez conocido su apoyo a la patria, la embajada norteamericana en La Habana le denegó la visa por razones políticas y su afiliación como intelectual de izquierda. Esta situación no lo sorprende en lo personal, conoce al enemigo, por lo tanto continúa su labor profesional y por ende creando buena música; su capacidad musical sigue fluyendo como un manantial, es ya un compositor consumado, continúa divulgando su obra en diferentes países y eso lo confirman los variados programas concebidos por las más disímiles instituciones.

En diciembre de 1952 contrae matrimonio con su novia de la adolescencia, Manila Hartman, quien desde entonces y hasta la actualidad forma parte de su propia existencia.

En 1953 se crea la revista Nuestro Tiempo, órgano oficial de la sociedad cultural homónima, siendo su director Harold Gramatges, quien además la enriqueció con sus artículos, editoriales, críticas de conciertos y ensayos. Las actividades de la Sociedad Cultural Nuestro Tiempo se agigantaron en el año del centenario del apóstol José Martí y del asalto al cuartel Moncada en Santiago de Cuba dirigido por Fidel Castro y un grupo de valerosos jóvenes.

La institución y sus actividades se convierten en constante preocupación para la tiranía batistiana, pues conoce que en su seno se mueven dirigentes de izquierda, pero en realidad Nuestro Tiempo sigue ofreciendo al pueblo otra posibilidad de conocer su ámbito cultural, sus principales figuras a diferencia de otras instituciones creadas con y para la clase más poderosa (burgueses, ricos y rufianes de todo tipo).

En el año 1954 se produce un hecho en el orden musical de relevancia en el ámbito del continente: el Festival de Música Latinoamericana de Caracas que se desarrolla del 22 de noviembre al 10 de diciembre. En él Harold participa en todas las actividades centrales, de hecho Venezuela se convierte en el corazón musical del continente americano, allí se dan cita los músicos más importantes del hemisferio y otras personalidades de Europa.

Por Cuba asisten además de Gramatges, Edgardo Martín y Julián Orbón, este último ganador del tercer premio con su obra Tres versiones sinfónicas.

Regresa a la patria cargado de nuevas ideas que enriquecen el trabajo de la Sociedad Cultural Nuestro Tiempo y aumentan así las presentaciones y actividades culturales en la institución. En 1956 se da a conocer nuevas obras de Gramatges. Aparece publicada por la casa editoras Elkan & Vogel de Filadelfia dentro del álbum SXX Cuban Composers, su pieza para piano Preludio para el álbum.

En junio de 1955 se estrena en La Habana la obra de teatro Calígula con música incidental de Gramatges interpretada por el conjunto instrumental ocasional, esta vez con Harold al piano.

Otro éxito fue la trasmisión por la emisora BBC londinense de un programa radiofónico que incluyo su Serenata para orquesta de cuerdas interpretada por la London Philarmonic Orchestra, bajo la dirección del maestro Walter Goehr; este programa fue organizado por la Sociedad Internacional de Música Contemporánea auspiciada por la UNESCO.

El Segundo Festival de Música Latinoamericana de Caracas se realiza entre marzo y abril de 1957, promovido como siempre por la Institución José Ángel Lamas y presidida por el doctor Inocente Palacios. En él se interpretaron obras excelentes de diferentes compositores de América Latina y los Estados Unidos

En dicho evento Cuba fue representada por José Ardévol con Suite cubana Nº 1; Harold Gramatges presentó Dos danzas cubanas; Julián Arbón, Tres versiones sinfónicas; Edgardo Martín con Sinfónica Nº 1, y además Aurelio de Vega con algunas de sus obras. Todos asistieron como invitados de honor al festival.

En las actividades colaterales fueron estrenadas en la radiodifusión nacional en programa dirigido por el venezolano maestro Antonio Estévez, Serenata para orquesta de cuerdas de Harold Gramatges; otro éxito del evento lo constituyó la ejecución de su Quinteto para flauta, clarinete, fagot, viola y contrabajo, obra que fue Premio Nacional de Música de Cámara (1950) en Cuba, que se incluía en el programa de la agrupación de música contemporánea que dirigió el maestro Primo Casale.

De regreso, continúa con su incansable labor pedagógica y composicional, cívica y social. En enero de 1958 asiste Gramatges al Congreso de la Asociación Interamericana de Música celebrado en México D.F., pero la situación es muy difícil para el compositor y para la sociedad cubana: el dolor y la incertidumbre los rodea. Harold como muchos otros es acosado, sufre en carne propia la persecución, pues sus actividades se hacen cada día más peligrosas para su vida, pero a pesar de todo se crece y lucha desde su trinchera, por eso viaja a Suecia como delegado al Congreso Internacional por la Paz.

En París conoce a Nadia Boulanger con quien viaja a Bucarest, Rumania, para formar parte del jurado en el I Concurso Internacional de Piano "George Enescu". Allí se encuentra con su profesor Aarón Copland.

Por indicaciones de los compañeros del Partido Socialista Popular no regresa a Cuba, parte hacia México donde conoce que la Revolución Cubana ha triunfado. Retorna a su país el 6 de enero de 1959, con otros compañeros revolucionarios, convencido de que se había abierto para la historia cubana una página de luz y justicia social.

Amanece el 1º de enero de 1959 y con él Cuba despierta de esa enorme tragedia política y social que durante cincuenta y ocho años mantuvo el desprecio y la humillación a las capas más humildes de la sociedad. A partir de entonces se ponen de manifiesto todas las añoranzas individuales y colectivas del pueblo; desde las montañas del Oriente llega un ejército de barbudos encabezados por un joven líder, Fidel Castro Ruz, que ofrece para la reconstrucción del país la participación de todas las clases sociales, siendo protagonista por primera vez el pueblo.

En el fulgor de estas transformaciones sociales el maestro Harold Gramatges participa intensamente, es nombrado asesor del Departamento de Música de la Dirección General de Cultura; participa en las reformas del sistema cubano de enseñanza musical; es gestor de la creación de la Orquesta Sinfónica Nacional; organiza conciertos de música cubana como pianista y director de orquesta. Ese mismo año participa como
presidente del jurado del Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes celebrado en Viena.

En 1960 es designado Embajador y Ministro Plenipotenciario de la República de Cuba en Francia, labor que se extiende hasta 1964. En esta propia etapa organiza conciertos en el Conservatorio Nacional de Música de París con música cubana contemporánea, dicta conferencias y asiste a eventos culturales, incluso en otros países.

Gramatges en este período hace la música para cuatro cortometrajes: Rebeldes (1960) Carnet de viaje ( 1961), Cuba Pueblo Armado (1961) y Habana 61 (1962). En este último se utiliza su Serenata para orquesta de cuerdas (1947).

En 1961 escribe Inmemoriam, homenaje a Frank País, mártir de la Revolución cubana, natal de Santiago de Cuba quien cae heroicamente el 30 de julio de 1957. Al respecto Harold Gramatges comenta "La obra está concebida en un solo movimiento, constas de varias secciones dispuestas en forma de montaje cinematográfico, tratando de expresar de manera simbólica, nunca descriptiva o narrativa situaciones, lugares, luchas significativas de la vida del Héroe Santiaguero [...]". Esta música fue además utilizada como banda sonora en el cortometraje David (1961) del cineasta cubano Enrique Pineda Barnet.

Su producción musical asciende a más de 130 obras que abarcan varios géneros. Son innumerables los conciertos en Cuba y en el extranjero donde se ha escuchado su música, incluso ejecutada al piano por él o dirigiendo la orquesta. Ha participado en diferentes eventos científicos, culturales, como invitado y jurado.

A partir de 1993 preside la Asociación de Músicos de la UNEAC y en 1994 es designado Miembro de Honor del Consejo Iberoamericano de la música (CIMUS) categoría que le es asignada en Madrid, España.

El 8 de noviembre de 1996 se le concede por la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) de España el primer Premio Iberoamericano de la Música Tomás Luis de Victoria.

Harold Gramatges ha sido en múltiples ocasiones condecorado en Cuba y en el extranjero con diplomas, medallas, premios, trofeos, órdenes, sellos, placas que suman más de setenta.

En su larga vida de hombre y creador ha cultivado la poesía, fotografía, pedagogía, investigación histórica. Es un ferviente lector y fe de esto es su abundante y rica biblioteca personal, donde se pueden encontrar volúmenes de obras de diferentes poetas, así como enciclopedias musicales con los estudios actuales, revistas, libros, etcétera. En el estudio, al entrar, nos sorprenden las Obras completas de José Martí, Nicolás Guillén, Alejo Carpentier, las tesis de sus alumnos, incluso la última novela o poema de Pablo Armando Fernández, los cuadernos martianos preparados por el poeta y ensayista Cintio Vitier. Sobre su escritorio siempre está la última edición del periódico Granma y una partitura o boceto de su última obra, ahora el Canto Elegiaco con texto de Federico García Lorca que está en preparación. Sus paredes son decoradas con pinturas de Víctor Manuel, Wifredo Lam, Amelia Peláez, Mendive y otros fabulosos. Posee además una colección de caballitos con alrededor de 200 piezas, traída de diferentes países, que comprende diferentes tipo de clases, tamaños, colores, materiales como metal, cristal, porcelana, madera, esmalte, en fín, de muy buen gusto.

Posee Gramatges una colección de cerca de 1 000 fotos que recorren su vida personal y artística, muchas de ellas captadas por el lente de su cámara en distintos eventos y países, pues es también soñador y amante de la naturaleza.

El cariño y respeto a los colegas, así como las consultas relacionadas con la cultura cubana, forman parte de la personalidad de Harold Gramatges, y esto consta en su epistolario con diferentes personalidades del mundo artístico, de ahí que hemos seleccionado algunas misivas que por su contenido histórico y la relación estrecha con su trabajo cotidiano y por ende sus éxitos, han dejado de ser documentos pasivos en su archivo personal, para formar parte de la memoria activa de nuestro patrimonio cultural. El comentario se hará en el orden cronológico que fueron escritas:

De Alicia Alonso

La Habana, 8 de Agosto de 1947.

Sr. Harold Gramatges,
10 # 162 e/ 7 y 9,
Vedado.

Querido Harold:

Estas líneas son portadoras de mi agradecimiento más sincero por tu valiosa cooperación en la realización de mi función homenaje, interpretando impecablemente el solo de piano en el Ballet "Concerto".

Cariñosamente

Alicia Alonso

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De Wifredo Lam
Londres 17-Mayo /961

Sr. H. Gramatges
Paris

Estimado amigo Harold:

Lamento mucho de no haber estado en Paris en la presentación del film sobre Cuba "Pueblo Armado" de J. Ivens, es que la película la pasaron?

En fin! Estaré dentro de dos o tres días en París. Me gustaría verte, te telefonearé

Un abrazo, tu amigo

W. Lam

Salud y Patria


Estoy aquí en Londres para ocuparme de unos cuadros míos, mal vendidos y casi robados.

El pintor en esta misiva se refiere al documental Cuba Pueblo Armado realizado en nuestro país por el francés Jons Ivens, clasificado como mediometraje. La compañía productora fue el Instituto Cubano de Artes e Industria Cinematográfica (ICAIC). El film aborda la creación de las Milicias Revolucionarias en los campos y ciudades de Cuba, y la derrota de un grupo de alzados en las montañas. La música es del destacado maestro Harold Gramatges.

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De Alejo Carpentier

La Habana-9 Septiembre [de 1961].

Mi querido Harold:

Dos líneas para pedirte un pequeño favor. He aquí de lo que se trata: hace unas semanas, un traductor al francés, M. Durand, hizo entregar por un hijo suyo, a la Señora Labrada, de la UNESCO, el manuscrito en francés de un libro mío que debe salir en Gallimard en Noviembre, para que me lo trajera a Cuba, puesto que ella tenía intenciones de regresar a nuestra patria muy pronto. Yo debía revisar ese manuscrito, como hago con todas mis traducciones, y Durand retrocedía (con razón) ante el costo del envío, por avión, de un manuscrito de 550 páginas.

Pero pasan los días y me entero, por Corrales, que la señora Labrada habrá de demorar algo, todavía en venir. El tiempo pasa, y mi manuscrito debe entrar en la imprenta, cuando antes, si es que el libro debe aparecer en Noviembre, fecha esta que mucho interesa a Gallimard por muchos motivos.

Por lo mismo, ya que el envío no puede demorar, te suplico lo siguiente: que rescates el manuscrito (Es el de mi novela "El Siglo de las Luces"), en caso de que la señora Labrada demore todavía su regreso a Cuba, y me lo hagas llegar por algún funcionario o viajero que venga a nuestra patria, o por la vía que resulte más rápida. Es sumamente importante para mí.

Aprovecho la oportunidad, dándote las gracias anticipadas por la molestia ocasionada, para enviarte un abrazo, así como un gran saludo a tu esposa.

Tu invariable,

Alejo.


El viernes 15 del propio mes Gramatges le envió el manuscrito y cartas, con impreso certificado, y recibió un cable informativo el 18, confirmando que lo había recibido. (En esta etapa Harold se desempeña como Embajador en París).

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De Nicolás Guillén
La Habana, marzo 13, 63.

Sr. Harold Gramatges,
Embajador de Cuba,
Paris.

Mi querido Harold:

De acuerdo con tu simpático ofrecimiento cuando me visitaste antes de partir (y se te había pasado el enca por lo de N.T. Te pongo dos líneas para que me hagas un grandísimo favor, a saber; Que Me "achetes" un diccionario Francés-Español, Español-Francés. Un Laroussse creo que sería bueno y no costaría mucho. ¿De acuerdo? Sí, señor... entonces sal ahora mismo y en la primera librería que encuentres a tu paso adquiere el libraco y envíamelo que te lo agradeceré de todo mi coeur.

Recuerdos a tu mujer, ídem de la mía y para ti un fuerte abrazo de tu viejo y aftmo,

Nicolás Guillén

Por favor el envío a mi casa, calle O No 2, piso 22, Edificio Someillan

La carta refleja una gran familiaridad, incluso Guillén utiliza algunos vocablos en francés como achetes que significa adquirir y coeur _cuerpo_ corazón, es decir su preocupación constante por la superación cultural.

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La Habana; abril 24, 63

Sr. Harold Gramatges,
Embajador de Cuba,
Paris.

Mi querido Harold:

¡No, no quiero que pase un minuto más sin escribirte! (Aunque después de mi experiencia de mi última carta, es de suponer que ésta la leeré en París antes que tú.)

Te debo las gracias, a ti y a Manila por la resignación con que soportaron mi lata, mi enfermedad, mi fiebre... y mis compras. Por fortuna para ustedes, todo pasó como un relámpago.

El viaje de regreso, bueno, pero ¡qué largo! Como tuve que bajar en Gander y Shannon (nieve, nieve, lluvia, lluvia, frío, frío...) se cayó el altarito que había levantado con tanta paciencia como ciencia sin "pa" nuestro amigo Maya; y reatrapé el resfrió y una ronquera. En realidad afonía (total) que me impidió articular ni siquiera una sílaba de las muy famosa voz de con-ciencia.

A Manila que todas las compras bien. Aunque falló la muchacha en la reducción de los puntos italianos o yanquis, y los zapatos quedaron cortos por un punto. ¡Qué dolor para la dama! Aunque está empeñada en ver si alguien los quiere llevar y que allá se los cambien...

Nada más por ahora. Para ti y Manila mi cariño, besos, abrazos, ¡vivas! Y voladores. Los recordaré con el mayor cariño. Expresiones (como decían los viejos camagüeyanos) a Maya, Gloria, todos

Un abrazo bien fuerte de

Nicolás

En esta carta se evidencia el gracejo popular propio del Poeta Nacional cuyo centenario se celebró en Cuba en el año 2002. También si la leemos detenidamente observamos en sus líneas la voz que dice y repite nieve, lluvia, frío, es decir describe poéticamente el estado del tiempo en esa ciudad, toda una crónica periodística; o cuando comenta que lo atacó un resfriado y con su maestría poética afirma "ni siquiera una sílaba de las muy famosas voz de la con-ciencia"; luego una gracia criolla dice ¡Qué dolor para la dama! refiriéndose al dolor que le causaría a su esposa él tener que calzar un punto menos de que llevaba y finaliza reflejando su origen camagüeyano, cuando utiliza expresiones como un vocablo de su época de juventud.

Todas estas reflexiones son a partir de cómo nosotros recibimos o percibimos el mensaje de Nicolás Guillén al maestro Gramatges, recordando que se tratan de dos grandes de la cultura cubana y sus legados tienen vigencia siempre.

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Revista de la Biblioteca Nacional José Martí. Año 95, No. 1-2 ENERO-JUNIO 2004