| * Investigadores
Es
un inmenso placer dedicar este resumen en exclusiva para los lectores
de la Revista de la Biblioteca Nacional José Martí,
sobre los resultados de la recopilación de datos para la
biografía del ilustre maestro, Harold Gramatges Leyte-Vidal.
Esta
tarea no ha sido fácil y de esto son testigos nuestros colegas,
pues en Cuba son pocos los que se dedican a este trabajo a pesar
de que existen las memorias de personalidades de diferentes ámbitos,
dígase, políticos, pedagogos, combatientes, músicos
en espera de ser recopiladas y divulgadas; otras las hemos conocido
desde estas páginas, aportando un reflejo de lo que fuimos,
somos y seremos, y que constituyen la imagen más reciente
de nuestra historia.
Nosotros,
como lectores de esta magnífica Revista, conocimos de las
prestigiosas personalidades que desde sus páginas han dejado
registrado sus más atinados trabajos, fuente de referencia
obligada.
Queremos
expresar nuestra gratitud al licenciado Eliades Acosta Matos, director
de esta institución, al historiador e investigador que nos
estimuló y motivó a lo que accedimos sin vacilación.
Adelantar
la síntesis de lo que será próximamente la
biografía Pensado en ti sobre el maestro Harold Gramatges
Leyte-Vidal, título escogido a partir de su primera obra
musical recogida en su catálogo que es una romanza al estilo
de Schumann, dedicada a su novia Ena Susana Hartman (Manila), su
esposa en la actualidad.
En
Santiago de Cuba, calle Heredia Nº 54, 26 de septiembre de
1918 a la 01:20 a.m. le nace al matrimonio conformado por el ingeniero
Gabriel Gramatges y Altagracia Leyte-Vidal, un niño de seis
libras al que dieron por nombre Harold Guillermo Virgilio, quien
fue recibido por la comadrona Concha, una gruesa mulata famosa en
la ciudad por sus servicios.
En
esta casa vive sus primeros seis años, y desde su alumbramiento,
su tierna alma fue
destinada al mundo sonoro, primero escuchando en el propio hogar
a su amado padre, ingeniero de profesión y amante de la música;
Gabriel tocaba el violín y la guitarra; siempre colmó
de cariño al pequeño.
Gustaba
de visitar la finca de su abuelo materno, el general mambí
Francisco Leyte-Vidal e Inarra, y con ello se fomenta y crece hasta
la actualidad un sentimiento de amor y devoción por los caballos,
al mismo tiempo que él y sus hermanos Gabriel y Ruth disfrutan
de la naturaleza en estas excursiones, acompañado de la mascota
de la familia: el chivito "Pepe" y su caballo "Furia".
En
1924 la familia se traslada para el Reparto Vista Alegre en calle
6 entre 13 y 15, un hogar diseñado por su padre que por ese
entonces ejercía la profesión de arquitecto, allí
crece hasta convertirse en joven y comienza a recibir sus primeras
lecciones de música de sus padres, magia que envolvió
rápidamente a Harold, quien pronto fue capaz de reproducir
música en el piano por imitación auditiva. Ese año
comienza a estudiar dicho instrumento con la profesora Zoila Figueras.
Su
primera presentación se realiza acompañando a su padre
al piano, cuando apenas Gramatges tenía siete años,
en un concierto efectuado en la sociedad teosófica Soy de
Oriente, de Santiago de Cuba.
Los
estudios primarios los cursa en la Escuela Pública Nº
33 de Vista Alegre y la media en la Escuela Superior de Varones.
Harold fue alumno fundador del Conservatorio Provincial de Oriente
a partir del 24 de septiembre de 1927; allí se gradúa
de piano, teoría de la música y solfeo. En 1936 se
traslada a La Habana con el interés de continuar estudios
de música en el Conservatorio Real de Bruselas, Bélgica.
Con su profesora, la cubana Flora Mora, estudia repertorio pianístico.
Después matricula en el Conservatorio Municipal de La Habana,
único plantel de enseñanza superior oficial que existía
en Cuba.
En
él estudia un amplio programa de diferentes asignaturas:
Análisis, Filosofía, Historia, Estética, Pedagogía,
Armonía, Contrapunto y fuga, Instrumentación y composición,
esta última a cargo de los compositores Amadeo Roldán
y José Ardévol quienes a su vez ejercían como
fundadores y directores de las orquestas Filarmónica y de
Cámara de La Habana.
Mientras
estudia en el plantel, en 1942 obtiene por oposición una
beca para estudiar en los Estados Unidos de América Composición
con Aarón Copland en The Berkschine Music Center, de Tanglewood,
Massachussets. El premio lo obtiene con su obra Sonata para clavichémbalo
ejecutada al piano por el propio Gramatges en un concierto el 20
de junio de ese propio año a cargo de la Orquesta de Cámara
de La Habana, donde también se escucharon otras cinco sonatas
de jóvenes compositores.
Durante
su estancia en los Estados Unidos estudia con jóvenes que
más tarde llegan a ser grandes compositores iberoamericanos,
como Alberto Ginastera, Blas Galindo, Pablo Moncayo, Juan Ortega
Salas, Héctor Campos Parsi, Antonio Estévez, Héctor
Tosar..., y toma clases de Dirección de Orquesta
con Serge Kussevitzki. Fue condiscípulo de Leonard Bernstein
y Lukas Foss. A su regreso, Gramatges fundó en La Habana
la Orquesta Sinfónica Juvenil del Conservatorio Municipal
(1942-1948), al mismo tiempo es subdirector de la Orquesta de Cámara
de La Habana y funge como director invitado de la Orquesta Sinfónica
de Radio CMQ, también funda la Orquesta Juvenil de Cámara
del Conservatorio de La Habana.
En
enero de 1943 el joven y prometedor compositor está entre
los fundadores del Grupo Renovación Musical; en mayo del
propio año hace la partitura para el ballet Icaro que se
estrena con un éxito rotundo en el teatro Auditórium,
y lo interpreta magistralmente la primera ballerina Alicia Alonso.
Otro momento significativo en la vida del joven por esos años
es la obtención del premio Reinhold del Caribe y América
Central convocado por la Orquesta Sinfónica de Detroit, Estados
Unidos con su Sinfonía en mi.
Aún
sin concluir sus estudios, en 1944 pasa a formar parte del claustro
del propio conservatorio impartiendo Armonía, Contrapunto,
Composición, Historia de la Música y Estética
hasta 1959.
En
diciembre de 1948 regresa nuevamente a los Estados Unidos para asistir
a seminarios sobre Análisis Musical y Proceso Pedagógico
en la Universidad de Columbia con los profesores Elliot, Carter
y Ulises Kay.
Con
Aaron Copland en New York amplía sus horizontes musicales
en particular en lo referente a la música para el cine. Harold
es discípulo y testigo de la creación de la música
que realiza su maestro, para el filme norteamericano La heredera.
Vuelve
a Tanglewood (lugar donde estudió cuando ganó la oposición
en 1942) en el verano de 1949; allí asiste a conferencias
impartidas por los compositores Paul Hindemithy y Bohuslav Martinu.
En New York asiste a las presentaciones de Bola de Nieve, a funciones
de ballet, y simultáneamente trabaja como profesor en academias
privadas, Desde esa ciudad mantiene Gramatges correspondencia abundante
con su familia y su profesor Aaron Copland, y compone Dos danzas
cubanas dedicadas a su hermana Ruth.
En
síntesis, en la década del cuarenta fue un activista
de las cuestiones artísticas de Cuba, un representante de
sus colegas en el norte.
De
regreso se incorpora al conservatorio, y se destaca también
como escritor con atinadas críticas, crónicas y artículos
publicados en la revista Conservatorio que constituyen un material
importante, pues reflejan su amplio dominio de las temáticas
y sus análisis invitan a la discusión del tema, por
eso en la actualidad aún tienen vigencia. Por estos años
se consolida como pedagogo, profesión que ama y de la cual
nunca se separa, pues va dando a sus discípulos lo mejor
de su experiencia.
En
1950 obtiene el Premio Nacional de Música de Cámara
otorgado por la Dirección de Cultura del Ministerio de Educación
con su obra Quinteto (para flauta, clarinete, fagot, viola y contrabajo).
Esta etapa es rica en reconocimientos a su trabajo como compositor:
sus
obras se escuchan, no sólo en Cuba, sino en el extranjero
sobre todo en los Estados Unidos (New York), donde su colega Alfonso
Montecino (chileno) lo incluye en un programa en el Carnegie Hall
con la obra Montuna el 12 de abril de 1950.
Se
funda en La Habana la Sociedad Cultura Nuestro Tiempo en 1951 donde
es elegido presidente Harold Gramatges, cargo en el que se mantiene
durante la existencia de esta institución, la cual reúne
en su seno a jóvenes progresistas con el objetivo de promover
la cultura en el país y ampliar el conocimiento de las artes
contemporáneas
En
esta tarea se ponen de manifiesto las dotes de organizador y dirigente,
se reflejan sus inquietudes revolucionarias, las cuales pasan a
ser una necesidad de primer orden por lo que se vincula a la Juventud
Socialista y establece contactos personales con figuras importantes
como Nicolás Guillén, Juan Marinello, Mirta Aguirre,
y otros dirigentes del Partido Socialista Popular
Desea
regresar a los Estados Unidos ese mismo año con el propósito
de recibir nuevos cursos en la Universidad de Columbia, pero como
es de suponer, una vez conocido su apoyo a la patria, la embajada
norteamericana en La Habana le denegó la visa por razones
políticas y su afiliación como intelectual de izquierda.
Esta situación no lo sorprende en lo personal, conoce al
enemigo, por lo tanto continúa su labor profesional y por
ende creando buena música; su capacidad musical sigue fluyendo
como un manantial, es ya un compositor consumado, continúa
divulgando su obra en diferentes países y eso lo confirman
los variados programas concebidos por las más disímiles
instituciones.
En
diciembre de 1952 contrae matrimonio con su novia de la adolescencia,
Manila Hartman, quien desde entonces y hasta la actualidad forma
parte de su propia existencia.
En
1953 se crea la revista Nuestro Tiempo, órgano oficial de
la sociedad cultural homónima, siendo su director Harold
Gramatges, quien además la enriqueció con sus artículos,
editoriales, críticas de conciertos y ensayos. Las actividades
de la Sociedad Cultural Nuestro Tiempo se agigantaron en el año
del centenario del apóstol José Martí y del
asalto al cuartel Moncada en Santiago de Cuba dirigido por Fidel
Castro y un grupo de valerosos jóvenes.
La
institución y sus actividades se convierten en constante
preocupación para la tiranía batistiana, pues conoce
que en su seno se mueven dirigentes de izquierda, pero en realidad
Nuestro Tiempo sigue ofreciendo al pueblo otra posibilidad de conocer
su ámbito cultural, sus principales figuras a diferencia
de otras instituciones creadas con y para la clase más poderosa
(burgueses, ricos y rufianes de todo tipo).
En
el año 1954 se produce un hecho en el orden musical de relevancia
en el ámbito del continente: el Festival de Música
Latinoamericana de Caracas que se desarrolla del 22 de noviembre
al 10 de diciembre. En él Harold participa en todas las actividades
centrales, de hecho Venezuela se convierte en el corazón
musical del continente americano, allí se dan
cita los músicos más importantes del hemisferio y
otras personalidades de Europa.
Por
Cuba asisten además de Gramatges, Edgardo Martín y
Julián Orbón, este último ganador del tercer
premio con su obra Tres versiones sinfónicas.
Regresa
a la patria cargado de nuevas ideas que enriquecen el trabajo de
la Sociedad Cultural Nuestro Tiempo y aumentan así las presentaciones
y actividades culturales en la institución. En 1956 se da
a conocer nuevas obras de Gramatges. Aparece publicada por la casa
editoras Elkan & Vogel de Filadelfia dentro del álbum
SXX Cuban Composers, su pieza para piano Preludio para el álbum.
En
junio de 1955 se estrena en La Habana la obra de teatro Calígula
con música incidental de Gramatges interpretada por el conjunto
instrumental ocasional, esta vez con Harold al piano.
Otro
éxito fue la trasmisión por la emisora BBC londinense
de un programa radiofónico que incluyo su Serenata para orquesta
de cuerdas interpretada por la London Philarmonic Orchestra, bajo
la dirección del maestro Walter Goehr; este programa fue
organizado por la Sociedad Internacional de Música Contemporánea
auspiciada por la UNESCO.
El
Segundo Festival de Música Latinoamericana de Caracas se
realiza entre marzo y abril de 1957, promovido como siempre por
la Institución José Ángel Lamas y presidida
por el doctor Inocente Palacios. En él se interpretaron obras
excelentes de diferentes compositores de América Latina y
los Estados Unidos
En
dicho evento Cuba fue representada por José Ardévol
con Suite cubana Nº 1; Harold Gramatges presentó Dos
danzas cubanas; Julián Arbón, Tres versiones sinfónicas;
Edgardo Martín con Sinfónica Nº 1, y además
Aurelio de Vega con algunas de sus obras. Todos asistieron como
invitados de honor al festival.
En
las actividades colaterales fueron estrenadas en la radiodifusión
nacional en programa dirigido por el venezolano maestro Antonio
Estévez, Serenata para orquesta de cuerdas de Harold Gramatges;
otro éxito del evento lo constituyó la ejecución
de su Quinteto para flauta, clarinete, fagot, viola y contrabajo,
obra que fue Premio Nacional de Música de Cámara (1950)
en Cuba, que se incluía en el programa de la agrupación
de música contemporánea que dirigió el maestro
Primo Casale.
De
regreso, continúa con su incansable labor pedagógica
y composicional, cívica y social. En enero de 1958 asiste
Gramatges al Congreso de la Asociación Interamericana de
Música celebrado en México D.F., pero la situación
es muy difícil para el compositor y para la sociedad cubana:
el dolor y la incertidumbre los rodea. Harold como muchos otros
es acosado, sufre en carne propia la persecución, pues sus
actividades se hacen cada día más peligrosas para
su vida, pero a pesar de todo se crece y lucha desde su trinchera,
por eso viaja a Suecia como delegado al Congreso Internacional por
la Paz.
En
París conoce a Nadia Boulanger con quien viaja a Bucarest,
Rumania, para formar parte del jurado en el I Concurso Internacional
de Piano "George Enescu". Allí se encuentra con
su profesor Aarón Copland.
Por
indicaciones de los compañeros del Partido Socialista Popular
no regresa a Cuba, parte hacia México donde conoce que la
Revolución Cubana ha triunfado. Retorna a su país
el 6 de enero de 1959, con otros compañeros revolucionarios,
convencido de que se había abierto para la historia cubana
una página de luz y justicia social.
Amanece
el 1º de enero de 1959 y con él Cuba despierta de esa
enorme tragedia política y social que durante cincuenta y
ocho años mantuvo el desprecio y la humillación a
las capas más humildes de la sociedad. A partir de entonces
se ponen de manifiesto todas las añoranzas individuales y
colectivas del pueblo; desde las montañas del Oriente llega
un ejército de barbudos encabezados por un joven líder,
Fidel Castro Ruz, que ofrece para la reconstrucción del país
la participación de todas las clases sociales, siendo protagonista
por primera vez el pueblo.
En
el fulgor de estas transformaciones sociales el maestro Harold Gramatges
participa intensamente, es nombrado asesor del Departamento de Música
de la Dirección General de Cultura; participa en las reformas
del sistema cubano de enseñanza musical; es gestor de la
creación de la Orquesta Sinfónica Nacional; organiza
conciertos de música cubana como pianista y director de orquesta.
Ese mismo año participa como
presidente del jurado del Festival Mundial de la Juventud y los
Estudiantes celebrado en Viena.
En
1960 es designado Embajador y Ministro Plenipotenciario de la República
de Cuba en Francia, labor que se extiende hasta 1964. En esta propia
etapa organiza conciertos en el Conservatorio Nacional de Música
de París con música cubana contemporánea, dicta
conferencias y asiste a eventos culturales, incluso en otros países.
Gramatges
en este período hace la música para cuatro cortometrajes:
Rebeldes (1960) Carnet de viaje ( 1961), Cuba Pueblo Armado (1961)
y Habana 61 (1962). En este último se utiliza su Serenata
para orquesta de cuerdas (1947).
En
1961 escribe Inmemoriam, homenaje a Frank País, mártir
de la Revolución cubana, natal de Santiago de Cuba quien
cae heroicamente el 30 de julio de 1957. Al respecto Harold Gramatges
comenta "La obra está concebida en un solo movimiento,
constas de varias secciones dispuestas en forma de montaje cinematográfico,
tratando de expresar de manera simbólica, nunca descriptiva
o narrativa situaciones, lugares, luchas significativas de la vida
del Héroe Santiaguero [...]". Esta música fue
además utilizada como banda sonora en el cortometraje David
(1961) del cineasta cubano Enrique Pineda Barnet.
Su
producción musical asciende a más de 130 obras que
abarcan varios géneros. Son innumerables los conciertos en
Cuba
y en el extranjero donde se ha escuchado su música, incluso
ejecutada al piano por él o dirigiendo la orquesta. Ha participado
en diferentes eventos científicos, culturales, como invitado
y jurado.
A partir
de 1993 preside la Asociación de Músicos de la UNEAC
y en 1994 es designado Miembro de Honor del Consejo Iberoamericano
de la música (CIMUS) categoría que le es asignada
en Madrid, España.
El
8 de noviembre de 1996 se le concede por la Sociedad General de
Autores y Editores (SGAE) de España el primer Premio Iberoamericano
de la Música Tomás Luis de Victoria.
Harold
Gramatges ha sido en múltiples ocasiones condecorado en Cuba
y en el extranjero con diplomas, medallas, premios, trofeos, órdenes,
sellos, placas que suman más de setenta.
En
su larga vida de hombre y creador ha cultivado la poesía,
fotografía, pedagogía, investigación histórica.
Es un ferviente lector y fe de esto es su abundante y rica biblioteca
personal, donde se pueden encontrar volúmenes de obras de
diferentes poetas, así como enciclopedias musicales con los
estudios actuales, revistas, libros, etcétera. En el estudio,
al entrar, nos sorprenden las Obras completas de José Martí,
Nicolás Guillén, Alejo Carpentier, las tesis de sus
alumnos, incluso la última novela o poema de Pablo Armando
Fernández, los cuadernos martianos preparados por el poeta
y ensayista Cintio Vitier. Sobre su escritorio siempre está
la última edición del periódico Granma y una
partitura o boceto de su última obra, ahora el Canto Elegiaco
con texto de Federico García Lorca que está en preparación.
Sus paredes son decoradas con pinturas de Víctor Manuel,
Wifredo Lam, Amelia Peláez, Mendive y otros fabulosos. Posee
además una colección de caballitos con alrededor de
200 piezas, traída de diferentes países, que comprende
diferentes tipo de clases, tamaños, colores, materiales como
metal, cristal, porcelana, madera, esmalte, en fín, de muy
buen gusto.
Posee
Gramatges una colección de cerca de 1 000 fotos que recorren
su vida personal y artística, muchas de ellas captadas por
el lente de su cámara en distintos eventos y países,
pues es también soñador y amante de la naturaleza.
El
cariño y respeto a los colegas, así como las consultas
relacionadas con la cultura cubana, forman parte de la personalidad
de Harold Gramatges, y esto consta en su epistolario con diferentes
personalidades del mundo artístico, de ahí que hemos
seleccionado algunas misivas que por su contenido histórico
y la relación estrecha con su trabajo cotidiano y por ende
sus éxitos, han dejado de ser documentos pasivos en su archivo
personal, para formar parte de la memoria activa de nuestro patrimonio
cultural. El comentario se hará en el orden cronológico
que fueron escritas:
De
Alicia Alonso
La
Habana, 8 de Agosto de 1947.
Sr.
Harold Gramatges,
10
# 162 e/ 7 y 9,
Vedado.
Querido
Harold:
Estas
líneas son portadoras de mi agradecimiento más sincero
por tu valiosa cooperación en la realización de mi
función homenaje, interpretando impecablemente el solo de
piano en el Ballet "Concerto".
Cariñosamente
Alicia
Alonso
------------------------
De
Wifredo Lam
Londres 17-Mayo /961
Sr.
H. Gramatges
Paris
Estimado
amigo Harold:
Lamento
mucho de no haber estado en Paris en la presentación del
film sobre Cuba "Pueblo Armado" de J. Ivens, es que la
película la pasaron?
En
fin! Estaré dentro de dos o tres días en París.
Me gustaría verte, te telefonearé
Un
abrazo, tu amigo
W.
Lam
Salud
y Patria
Estoy aquí en Londres para ocuparme de unos cuadros míos,
mal vendidos y casi robados.
El
pintor en esta misiva se refiere al documental Cuba Pueblo Armado
realizado en nuestro país por el francés Jons Ivens,
clasificado como mediometraje. La compañía productora
fue el Instituto Cubano de Artes e Industria Cinematográfica
(ICAIC). El film aborda la creación de las Milicias Revolucionarias
en los campos y ciudades de Cuba, y la derrota de un grupo de alzados
en las montañas. La música es del destacado maestro
Harold Gramatges.
--------------------
De
Alejo Carpentier
La
Habana-9 Septiembre [de 1961].
Mi
querido Harold:
Dos
líneas para pedirte un pequeño favor. He aquí
de lo que se trata: hace unas semanas, un traductor al francés,
M. Durand, hizo entregar por un hijo suyo, a la Señora Labrada,
de la UNESCO, el manuscrito en francés de un libro mío
que debe salir en Gallimard en Noviembre, para que me lo trajera
a Cuba, puesto que ella tenía intenciones de regresar a nuestra
patria muy pronto. Yo debía revisar ese manuscrito, como
hago con todas mis traducciones, y Durand retrocedía (con
razón) ante el costo del envío, por avión,
de un manuscrito de 550 páginas.
Pero
pasan los días y me entero, por Corrales, que la señora
Labrada habrá de demorar algo, todavía en venir. El
tiempo pasa, y mi manuscrito debe entrar en la imprenta, cuando
antes, si es que el libro debe aparecer en Noviembre, fecha esta
que mucho interesa a Gallimard por muchos motivos.
Por
lo mismo, ya que el envío no puede demorar, te suplico lo
siguiente: que rescates el manuscrito (Es el de mi novela "El
Siglo de las Luces"), en caso de que la señora Labrada
demore todavía su regreso a Cuba, y me lo hagas llegar por
algún funcionario o viajero que venga a nuestra patria, o
por la vía que resulte más rápida. Es sumamente
importante para mí.
Aprovecho
la oportunidad, dándote las gracias anticipadas por la molestia
ocasionada, para enviarte un abrazo, así como un gran saludo
a tu esposa.
Tu
invariable,
Alejo.
El viernes 15 del propio mes Gramatges le envió el manuscrito
y cartas, con impreso certificado, y recibió un cable informativo
el 18, confirmando que lo había recibido. (En esta etapa
Harold se desempeña como Embajador en París).
--------------------
De Nicolás Guillén
La Habana, marzo 13, 63.
Sr.
Harold Gramatges,
Embajador
de Cuba,
Paris.
Mi
querido Harold:
De
acuerdo con tu simpático ofrecimiento cuando me visitaste
antes de partir (y se te había pasado el enca por lo de N.T.
Te pongo dos líneas para que me hagas un grandísimo
favor, a saber; Que Me "achetes" un diccionario Francés-Español,
Español-Francés. Un Laroussse creo que sería
bueno y no costaría mucho. ¿De acuerdo? Sí,
señor... entonces sal ahora mismo y en la primera librería
que encuentres a tu paso adquiere el libraco y envíamelo
que te lo agradeceré de todo mi coeur.
Recuerdos
a tu mujer, ídem de la mía y para ti un fuerte abrazo
de tu viejo y aftmo,
Nicolás
Guillén
Por
favor el envío a mi casa, calle O No 2, piso 22, Edificio
Someillan
La
carta refleja una gran familiaridad, incluso Guillén utiliza
algunos vocablos en francés como achetes que significa adquirir
y coeur _cuerpo_ corazón, es decir su preocupación
constante por la superación cultural.
----------
La
Habana; abril 24, 63
Sr.
Harold Gramatges,
Embajador
de Cuba,
Paris.
Mi
querido Harold:
¡No,
no quiero que pase un minuto más sin escribirte! (Aunque
después de mi experiencia de mi última carta, es de
suponer que ésta la leeré en París antes que
tú.)
Te
debo las gracias, a ti y a Manila por la resignación con
que soportaron mi lata, mi enfermedad, mi fiebre... y mis compras.
Por fortuna para ustedes, todo pasó como un relámpago.
El
viaje de regreso, bueno, pero ¡qué largo! Como tuve
que bajar en Gander y Shannon (nieve, nieve, lluvia, lluvia, frío,
frío...) se cayó el altarito que había levantado
con tanta paciencia como ciencia sin "pa" nuestro amigo
Maya; y reatrapé el resfrió y una ronquera. En realidad
afonía (total) que me impidió articular ni siquiera
una sílaba de las muy famosa voz de con-ciencia.
A
Manila que todas las compras bien. Aunque falló la muchacha
en la reducción de los puntos italianos o yanquis, y los
zapatos quedaron cortos por un punto. ¡Qué dolor para
la dama! Aunque está empeñada en ver si alguien los
quiere llevar y que allá se los cambien...
Nada
más por ahora. Para ti y Manila mi cariño, besos,
abrazos, ¡vivas! Y voladores. Los recordaré con el
mayor cariño. Expresiones (como decían los viejos
camagüeyanos) a Maya, Gloria, todos
Un
abrazo bien fuerte de
Nicolás
En
esta carta se evidencia el gracejo popular propio del Poeta Nacional
cuyo centenario se celebró en Cuba en el año 2002.
También si la leemos detenidamente observamos en sus líneas
la voz que dice y repite nieve, lluvia, frío, es decir describe
poéticamente el estado del tiempo en esa ciudad, toda una
crónica periodística; o cuando comenta que lo atacó
un resfriado y con su maestría poética afirma "ni
siquiera una sílaba de las muy famosas voz de la con-ciencia";
luego una gracia criolla dice ¡Qué dolor para la dama!
refiriéndose al dolor que le causaría a su esposa
él tener que calzar un punto menos de que llevaba y finaliza
reflejando su origen camagüeyano, cuando utiliza expresiones
como un vocablo de su época de juventud.
Todas
estas reflexiones son a partir de cómo nosotros recibimos
o percibimos el mensaje de Nicolás Guillén al maestro
Gramatges, recordando que se tratan de dos grandes de la cultura
cubana y sus legados tienen vigencia siempre.
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