|
Se
me ha solicitado esta correspondencia para su publicación en la
Revista de la Biblioteca Nacional José Martí, con motivo
de que debo cumplir pronto setenta años: los que tenía Reyes al
morir, mientras yo tenía veintinueve. Si bien yo conservaba las
cartas y las tarjetas que don Alfonso me había
enviado, no ocurría lo mismo, como es lógico, con las que hiciera
llegar a él. Pero el investigador
Vladimir Smith, cuando tuvo a su cargo la Biblioteca Alfonso Reyes
de la Casa Benito Juárez, de La Habana, encontró en México, en la
Capilla Alfonsina (e hizo fotocopiar), casi todas las comunicaciones
mías. No halló la primera, del 19 de junio de 1951; la del 9 de
julio de 1955, que pude reconstruir al menos aproximadamente a partir
de un borrador, y otra de agosto de ese año en que anuncié a Reyes
que había obtenido por concurso-oposición una cátedra en la Universidad
de La Habana. Smith me dijo en 1996 que esta correspondencia, unida
a otras mantenidas por don Alfonso con varios cubanos, aparecería
en libro que iba a publicar la Academia de Ciencias de Cuba. Es
de suponer que nuestra escasez de papel lo impidió, de modo que
la doy a conocer ahora, añadiéndole, cuando lo consideré necesario
o posible, notas explicativas mías. Además uniformé las referencias
a obras: títulos de libros, revistas, cuadernos, etcétera, aparecen
en cursivas; títulos de poemas, artículos, ensayos, etcétera, incluidos
en otras publicaciones, aparecen entre comillas. Conservé el uso
personal de mayúsculas o minúsculas en los títulos. Si el original
de la carta o tarjeta no está mecanografiado, señalo entre corchetes
que es un texto manuscrito; y hago otro tanto con respecto a las
posdatas manuscritas. Finalmente, he separado por asteriscos las
comunicaciones.
La
Habana, marzo del 2000
R.F.R.
México,
D.F., 31 de julio de 1951.
Sr.
don Roberto Fernández Retamar,
San
Francisco 19, Víbora,
La
Habana,
Cuba.
Muy
estimado señor mío:
Gracias
por su bella y poética plaquette Elegía como un himno,
(1) y mi enhorabuena.
Aquí
va un poema autógrafo de hace 26 años para la exposición de que
me habla su atenta del 19 de junio último.(2)
Lo
saluda con la mayor estimación
Alfonso
Reyes
Av.
Industria 122,
México
11, D.F.
*******
Alfonso
Reyes saluda atentamente
al
Sr. R. F. Retamar
y
le agradece el envío de Patrias.(3)
Av.
Industria, 122 A. R.
México,
D.F. Febrero 29 de 1952.
*******
[Tarjeta
manuscrita. Al dorso lleva una foto: Biblioteca de Alfonso Reyes.
Av. Industria 122, México 11, D.F. (foto Gisèle Freund)]
12.4.1954
Gracias
a Roberto Fernández Retamar: generosidad y comprensión, elegancia
y tino. No sé qué admirar más. Mi gratitud no encuentra palabras.
Las dos manos de su amigo
Alfonso
Reyes (4)
[Al
borde izquierdo] Por favor, su dirección personal
A.R.
*******
[Carta
manuscrita]
La
Habana, mayo de 1954
Sr.
don Alfonso Reyes
México
Admirado
Sr. Reyes:
Últimamente
he tenido dos alegrías: la que me proporcionó la lectura de su Obra
poética; y la que me trajo su tarjeta, al decirme que le había
agradado mi pobre, pero entusiasmada nota en la revista Orígenes:
gracias a Ud. por esa doble y hermosa manera de alegrar.
Yo
guardo entre mis recuerdos más protegidos de olvido, el de un mediodía
del verano de 1952 en que en compañía de mi esposa (5)
y del pintor cubano Felipe Orlando (6)
estuve con Ud. en esa capilla alfonsina, corazón del saber americano.
De aquella visita ("Breve viaje a don Alfonso Reyes")
hice una narración que apareció en una revista, y que no le envié
porque salió cumplidamente acompañada de esa corte de erratas que
nadie ha lamentado como Ud.
Ahora,
frescas todavía tinta y erratas, le envío esta labor escolar; y
un nuevo y siempre vivísimo testimonio de afecto y admiración.
Retamar
s/c-Calle
H No. 510, Ap. 12, El Vedado, La Habana
*******
México,
D.F., 1º de junio de 1954.
Sr.
don Roberto Fernández Retamar,
Calle
H, nº 510, apto. 12,
Vedado
La
Habana
C
U B A
Querido
amigo:
Gracias
por su carta y por su precioso libro La poesía contemporánea
en Cuba, que de veras es una alegría leer y releer, porque a
cada paso se encuentra uno con lo que sueña y con lo que desea.
Lo felicito cordialmente. Le agradezco los buenos recuerdos y menciones.
Quedo atento a su obra y prendado de su buena amistad. Muy suyo,
Alfonso
Reyes
Av.
Industria 122,
México
11, D.F,
*******
México,
D.F., 3 de noviembre de 1954.
Sr.
don Roberto Fernández Retamar,
Calle
H nº 510, apto. 12,
La
Habana, C U B A
Amigo
mío:
Por
mis bodas de oro con la pluma (28 de nov. 1955) algunos amigos quieren
publicar, en el Fondo de Cultura, un breve volumen de muy escogidas
páginas sobre mi obra, hechas ya anteriormente. Me piden
su artículo de Orígenes, X, nº 34, 1953, págs. 73-76. (8)
No lo daré sin previa autorización de usted, y si hay retoques,
los espero. Si no le agrada, no tenga empacho en decírmelo.
Suyo
cordialmente
Alfonso
Reyes
AV.
GRAL. BENJAMIN HILL, No. 122
MEXICO
11, D.F.
*******
La
Habana, noviembre 11 de 1954
Sr.
don Alfonso Reyes
Av.
Gral. Benjamín Hill, No. 122,
México
11, D.F.
Admirado
don Alfonso:
Su
carta me ha traído alegría verdadera. Pensaba ya, desde hace semanas,
después de conocer (por artículo de Félix Lizaso (9)
) la cercanía de su primer medio siglo "entre libros",
cómo sumarme, de alguna manera, al natural júbilo por esos sus cincuenta
generosos años de literatura. Ahora Ud. me ofrece la más grata oportunidad.
Con gusto he vuelto a copiar (para ser honrado: lo ha hecho mi esposa)
el trabajo, y he tachado aquí y allá, con la esperanza de que no
se escapen erratas de las que deshacen o hacen sentido.
No
pierda Ud. costumbre, le ruego, de sorprender tan espléndidamente
como con su carta ha hecho, a su devoto
Roberto
Fernández Retamar
Calle
H No. 510, apto. 12,
El
Vedado, La Habana.
*******
La
Habana, 23 de diciembre de 1954
Sr.
don Alfonso Reyes,
Av.
Gral. Benjamín Hill no. 122,
México
11, D. F.
Admirable
Reyes:
Joyce
pidió alguna vez, entre socarrón y grave, un lector dedicado de
por vida a la tarea de leerlo. Yo no sé si usted ha hecho, en algún
sitio de su bosque, tan singular petición. Pero a sus lectores se
nos va se nos acrece la vida en ese siempre renovado
y siempre insaciado placer de leerlo por los cuatro puntos cardinales.
En estos meses, no ya por razones de mero deleite, sino por urgencias
académicas ("con vistas, como todo español, a oposiciones",
decía en carta reciente a un amigo el poeta Valverde (10)
de parecidas labores), he vuelto sobre sus grandes textos, que me
entregaron, junto al placer de ayer, la armoniosa erudición que
tanto le agradecemos. Aun después de estudiados los tres gruesos
y secos volúmenes de J. E. Sandys (A History of Classical Scholarship),
(11)
hallamos materia y espíritu sobrados en La Crítica en la Edad
Ateniense,(12) en La
Antigua Retórica. (13)
Pero, "a lo que te truxe": la noche del día 20-21 volví
a devorarme Junta de Sombras. (14)
A las dos o tres de la madrugada se acabó el libro y casi
me acabo yo. Pero he aquí que cuando regreso maltrecho, a la hora
de almuerzo, de las clases, me espera la alegría de ver que la silva
ha echado nuevas hojas verdes. Para mayor gusto, había buscado en
vano el cuaderno que tuvo la bondad de enviarme, (15)
así que esta lectura fue la primera. Y en fin, ¿qué decirle?: consuelo
nuevo; y estos versos, (16)
borroneados sin tiempo, pero con la devoción sin reservas de su
Roberto
Fernández Retamar
P.S:-Muchas
felicidades pascuales y de las otras.
*******
[Tarjeta
manuscrita. Al dorso lleva un dibujo de Saul Steinberg.]
Sr.
D. Roberto Fernández Retamar
Calle
H No. 510, apto. 12, - Vedado, La Habana
Cuba
¡Gracias
por ese magnífico poema "Visitaciones cubanas" ! Le envié
un Mallarmé. Que le sea grato. Feliz año de 1955
11.I.55
Alfonso
Reyes
AV.
GRAL. BENJAMIN HILL, No. 122
MEXICO
11, D.F.
*******
La
Habana, abril de 1955
Sr.
Dn. Alfonso Reyes,
Av.
Gral. Benjamín Hill, 122,
México,
D. F.
Admirado
don Alfonso Reyes:
Hay
muchas labores ingratas, dicen que repetía Perogrullo. Una, por
ejemplo, recibir mamotretos más o menos literarios con la esperanza
de que sean publicados. Créame que la de enviarlos no es más agradable.
Durante muchos meses he tenido esta papelería a mi lado, esperando
la fortuna de poderla editar por mi cuenta. Como a estas alturas
aún no he terminado de pagar el anterior libro (sobre poesía cubana),
creo llegado el momento de perder tan singular ilusión, antes de
que los versos amenacen ser hojas póstumas. Y, tras muchas vacilaciones,
le envío el cuaderno con la esperanza que bien sé que nada
abona de que pueda publicarse bajo la generosa mano del Fondo.(17)
¿Es
ello posible? Mi gratitud hacia Ud., ya grande, será mayor. ¿No
lo es? Comuníquemelo, por favor, tan pronto pueda, para irme con
mi ruido a otra parte, ejerciendo el ingrato papel que ya con Ud.
he estrenado: el de joven con manuscrito bajo brazo. (Parece el
título de un cuadro feo.) Perdone que lo moleste con esta impertinencia,
pero no tengo otra. Anderson Imbert, creo, ha contado una curiosa
anécdota sobre su relación con Shaw: después de leer en los periódicos
que el dramaturgo inglés se quejaba de que su vasta correspondencia
le impedía producir alguna comedia más al año, Anderson decidió
no escribir más a G.B.S. para contribuir así de algún modo al crecimiento
de su teatro. Crea que a mi vez yo contribuiría gustoso con mi silencio
a otro tomo de su traslado de la Ilíada, a un nuevo y admirable
trabajo sobre mitología griega, a quién sabe qué ganancia deliciosa
y necesaria de nuestras letras; pero, por un momento, puede más
el escozor de la publicación. Excúseme, y gracias por cualquier
atención.
Con
reiterada admiración,
Roberto
Fernández Retamar.
s/c.-
Calle H No. 510, Ap. 12, El Vedado, La Habana
o
Facultad
de Filosofía y Letras, Universidad de La Habana
*******
México,
D.F., 10 de mayo de 1955.
Sr.
don Roberto Fernández Retamar,
Calle
H, nº 510, apto. 12,
Vedado,
La
Habana,
C
U B A
Mi
querido amigo:
Gracias
por su carta de abril, gracias por sus bellos versos "Canciones
de antes" en Orígenes.(18)
Recibo con los brazos abiertos el original de Alabanzas, conversaciones.
Estoy navegando en sus páginas con deleite. Espere usted un poquito,
por favor. No formo parte del Fondo de Cultura, aunque ellos son
los editores de lo poco que publicamos en el Colegio de México.
Pero sí soy muy amigo de esa casa, que ha publicado la mayoría de
mis libros en México. El Director, Arnaldo Orfila Reynal, está ausente.
No tarda en volver: creo preferible ir a la cabeza. Ya le informaré.
Cordialmente suyo.
Alfonso
Reyes.
*******
La
Habana, mayo 29 de 1955
Sr.
don Alfonso Reyes,
Av.
Gral. Benjamín Hill no. 122,
México,
D. F.,
Admirable
Reyes:
Con
mucha alegría natural recibí su carta en que me hablaba de mi cuaderno
de versos Alabanzas, conversaciones; gustosamente espero,
y le quedo aun más agradecido. Si hay necesidad yo no sé si
se requiere de alguien que perso-nalmente atienda las pruebas
y realice otras gestiones, el pintor Felipe Orlando, amigo muy querido
residente en México, estoy seguro que podrá hacerlas. Desde luego,
no le he dicho aún nada. En fin, aguardo cualquier palabra suya.
Recibí
para deleite mayor su Mallarmé entre nosotros. (19)
Lo conocía fragmentariamente, pero leerlo completo fue placer nuevo.
Por cierto, ¿conoce Ud. el traslado del "Golpe de dados"
realizado por Cintio Vitier? (20)
Apareció en algún Orígenes.(21)
Si le interesa, tendré mucho gusto en hacérselo llegar. Leí también
su Trayectoria de Goethe: (22)
un libro necesario y cumplido, con final muy hermoso. Y nada más,
salvo afectuosos saludos. Espera de Ud. siempre razones para felicidad,
su
Roberto
Fernández Retamar.
s/c.-
Calle H No. 510, Ap. 12, El Vedado, La Habana
*******
México,
D.F., 6 de junio de 1955.
Sr.
don Roberto Fernández Retamar,
Calle
H, nº 510, apto. 12,
Vedado,
La
Habana,
C
U B A.
Mi
querido amigo Roberto:
Recibo
su carta del 29 de mayo, y me duele en extremo tener que transcribirle
la que con fecha 3 de junio acaba de dirigirme el Fondo de Cultura
Económica y que a la letra dice:
"Lamento
tener que decirle lo que tantas oportunidades me he visto obligado
a expresarle: La Junta de Gobierno no ha podido hasta ahora resolver
la incorporación de una sección de Letras Hispanoamericanas como
lo desearía y ya sabe usted que únicamente pudo incorporar la
de Letras Mexicanas porque era una obligación que teníamos con
nuestro propio país. Esta circunstancia hace que no pueda darle
a usted una respuesta favorable para responder al amable ofrecimiento
del Sr. Fernández Retamar. Me hubiera agradado mucho, por ser
usted el amigo intermediario, haber podido acceder a esa solicitud."
Por
la adjunta copia de mi respuesta al Sr. Orfila Reynal verá usted
que sigo empeñado en procurar una solución.
Lo
abraza afectuosamente
Alfonso
Reyes.
AV.
GRAL. BENJAMIN HILL, No. 122
MEXICO
11, D.F.
*******
México,
D.F., 6 de junio de 1955.
Sr.
D. Arnaldo Orfila Reynal,
Fondo
de Cultura Económica,
Av.
Universidad 975,
México
12, D.F.
Mi
querido amigo:
Tomo
nota de su carta del 3 relativa a la petición del poeta Roberto
Fernández Retamar, a quien ya comunico su resolución. Me atrevo
todavía a suplicarle que, dado su conocimiento del ambiente editorial,
me oriente un poco sobre la posibilidad de obtener un editor en
México para el libro de mi admirado y querido amigo.
Lo
saluda muy afectuosamente
Alfonso
Reyes
AV.
GRAL. BENJAMIN HILL, No. 122
MEXICO
11, D.F.
*******
México,
D.F., 14 de junio de 1955.
Sr.
D. Octavio Paz,23
Organismos
Internacionales,
Secretaría
de Relaciones Exteriores,
México,
D.F.
Mi
querido Octavio:
Tengo
en mis manos el original de un libro de poesías del buen poeta cubano
Fernández Retamar. ¿Habrá posibilidad de que usted lo examine para
su posible inclusión en las colecciones de Emilio Obregón?
Muchas
gracias en todo caso y un afectuoso abrazo de
Alfonso
Reyes
AV.
GRAL. BENJAMIN HILL, No. 122
MEXICO
11, D.F.
*******
La
Habana, 28 de junio de 1955
Sr.
don Alfonso Reyes,
Av.
Gral. Benjamín Hill, 122,
México,
D.F.
Mi
admirado, mi querido don Alfonso:
Le
tenía ya una carta cuando me llegó la copia de la suya a don Octavio
Paz sobre las vicisitudes de Alabanzas, conversaciones. Pero
no puedo sino multiplicarle lo que allí le decía: que siento como
ventura grande el haber verificado por mis propias manos lo que
el gran viejo Unam uno
afirmó: "la inteligencia de Alfonso Reyes es una parte de su
bondad"; y que este encuentro, el de la bondad humana, es más
extraño, más fabuloso y necesario que el de un editor; a éste podría
suplirlo con algún dinero: ¿con qué a su inagotable benevolencia,
a esos trajines de pater familias cuya parentela es
un pueblo de bocas? Yo eso le agradezco más que toda otra cosa:
el espectáculo espléndido de su generosidad. Mucho tiempo he sido
deudor de su inteligencia; ahora lo soy también de su corazón. Le
he causado muchas molestias: no puedo hipócritamente excusarme (Ud.
sabe cómo se quiere, cuando se necesita, una publicación); pero
me molesta de veras robarle su tiempo. Me gustaría que Ud., como
por otra parte parece, fuera en efecto múltiple, vario, como un
personaje de Wells o Borges: así me consolaría pen- sando que, a
la vez que perdía su tiempo tratando de dar a la luz o sombra mis
borradores, ganaba ese mismo tiempo en otras labores suyas. Pero
en fin, ya está hecho, y sólo me queda asegurarle que, sea cual
fuere el resultado de esas gestiones, ha dado Ud. muchas y nobles
alegrías a su devoto
Roberto
Fernández Retamar
s/c
Calle H No. 510, Ap. 12, El Vedado, La Habana.
*******
México,
D.F., 2 de julio de 1955.
Sr.
D. Roberto Fernández Retamar,
Calle
H, nº 510, apto. 12,
La
Habana,
C
u b a.
Mi
querido y buen amigo:
Yo
comprendo que la ilusión de usted era publicar su libro de versos
en el Fondo de Cultura. Ya ve usted que esos señores no ceden en
sus planes. Tampoco entraron dentro de los planes del librero Obregón.
Otras editoriales hay, pero no son literarias o no tienen categoría
ni garantía. Porrúa también publica sólo lo que quiere en sus colecciones
limitadas. ¿Qué hago con su libro? Yo puedo ofrecerle hacer por
cuenta del Colegio de México una edición limitada y judía. No sé
si eso le conviene. Déme sus órdenes, por favor. Aún no somos los
escritores [esta última palabra, intercalada manuscrita] dueños
de la máquina editorial. Lo saluda con vivo afecto
Alfonso
Reyes
[Posdata
manuscrita]
Mi
carta se cruza con su simpática misiva del 28 de junio. Espero sus
órdenes. Lo abrazo
A.R.
*******
La
Habana, 9 de julio de 1955
Sr.
don Alfonso Reyes,
Av.
Gral. Benjamín Hill no. 122,
México,
D. F.
"Mi
más querido Alfonso":
Por
ventura, la mano mayor de Juan Ramón me sigue dando las palabras
que yo querría: "Fénix/ de alas abiertas, siempre nuevas/ en
los moldes del llamear." Me ofrece Ud., para mi ajetreado cuaderno
de versos, "una edición limitada y judía" por cuenta del
Colegio. Quizá la vanidad, que nunca se decepciona; quizá el "Amor
intelectuallis" de que nos hablaba el judiazo (ya que entre
hebraísmos andamos), me hace sólo decirle que sean cuales fueren
las condiciones, las acepta de antemano, y le expresa la mayor gratitud,
su devoto
Roberto
Fernández Retamar
P.S.-
Le recuerdo que mi querido amigo el pintor Felipe Orlando, quien
allí reside, creo que podría de pedírselo yo atender
la impresión del librito.
*******
EL
COLEGIO DE MÉXICO
DURANGO,
93
Mexico
7, D.F.
México,
D.F., 15 de julio de 1955.
Sr.
D. Roberto Fernández Retamar,
Calle
H, nº 510, apto. 12,
Vedado,
La
Habana,
C
U B A.
Mi
querido amigo:
Celebro
mucho la decisión que me comunica su grata del 9 del actual. Ya
procedo a orientar la edición de su libro de versos en los términos
anteriormente indicados y, en su momento, le comunicaré detalles
y me pondré en relación con el pintor don Felipe Orlando, nuestro
buen amigo. Perdóneme mi laconismo: estoy algo enfermo. Las dos
manos de su devoto amigo
Alfonso
Reyes
AR/ja.
*******
EL
COLEGIO DE MÉXICO
DURANGO,
93
México
7, D.F.
México,
D.F., 12 de agosto de 1955.
Sr.
D. Roberto Fernández Retamar,
Calle
H, nº 510, apto. 12,
Vedado,
La
Habana, CUBA.
Mi
querido amigo:
Me
da usted una excelente noticia que me llena de alegría. Todo sea
para bien, y que prospere su curso de filología clásica y lingüística
en aquella Facultad.
Como
no somos una verdadera editorial, la imprenta en que trabajamos
nos deja siempre para los últimos turnos y cumple primero con las
casas que de veras la sostienen. Por eso su libro tarda un poquito.
Pero conviene desde ahora que pida usted a nuestro común amigo don
Felipe Orlando que se ponga en comunicación con nosotros. Acaso
pudiera estar a tiempo todavía para dar a la imprenta las correcciones,
aumentos y supresiones de que usted me habla, lo que ahorraría tiempo
y trabajo.
Le
envía un abrazo afectuoso su firme amigo
Alfonso
Reyes
AR/ja.
*******
[Tarjeta
postal manuscrita. Al dorso, foto del Panteón.]
PAR
AVION
Sr.
D. Alfonso Reyes
AV.
GRAL. BENJAMIN HILL, No. 122
MEXICO
11, D.F.
[París,
agosto de 1955]
Traídos
por el azar, la alegría y la justiciera sorpresa a París, pensamos
aquí en Ud. no menos que en Cuba. En 41, rue Tournefort, París 5e.,
dispone Ud. por algún tiempo de
R.
Fdez Retamar y Sra.
*******
[Tarjeta
manuscrita.]
Sr.
D. R. Fernández Retamar
41
rue Tournefort
París
France
Caro
poeta: Gracias por su saludo y recuerdo. Que su señora y Ud. disfruten
de ese París inolvidable donde dejé pedazos de mi juventud.
Suyo
Alfonso Reyes
AV.
GRAL. BENJAMIN HILL, No. 122
MEXICO
11, D.F.
8
sept. 1955
*******
[Carta
manuscrita.]
La
Habana, 18 de enero de 1956
[dice
por error 1955]
Sr.
don Alfonso Reyes, R. Fndz Retamar
Av.
Gral. Benjamín Hill, 122, H. No. 510 Vedado
México,
D.F. La Habana
Cuba
[Anotación
manuscrita de A.R.]
Admirado
Reyes:
Creo
que la última vez que le escribí, estaba yo en Grecia; y aunque,
honradamente sea dicho, no recorría yo las tierras cantando el pou
moi ta rhóda, pou moi ta ía, pou moi ta kalá sélina [en el original,
en letras griegas], (24)
no es menos cierto que derivé inolvidables alegrías de ese viaje:
Atenas blanca, Eleusis extraña, Epidauros en cuyo teatro se escucha
propagarse el soplo de la voz, Micenas sola en medio del áspero
gris. ¡Y las islas! Itaca del astuto, el país de los feacios, aquella
otra disputada por la arqueología y la imaginación. Pero en fin:
el viaje ha terminado: los meses en París, la visita a Venecia,
a Roma, a Pompeya, el paso por España, concluyen con uno sentado
en esta silla, nostálgico, y escribiendo estas cosas. De nuevo en
La Habana (donde, ay, "suspiro por las regiones/ donde vuelan
los halcones/ sobre el mar", como decía nuestro pobre Casal),
ofrezco a Ud. aquí, de nuevo, este su hogar, y cuanto pueda querer
de mí. Además, por enésima vez nunca la última ni la suficiente
agradezco su excesiva gentileza al hacer imprimir los versos con
que le molesté.
Su
devoto y agradecido
admirador
R.
Fdez Retamar
P.S.-
Acabo de leer el núm. 2 de la excelente Revista Mexicana de Literatura,
y su gran trabajo [la fotocopia se interrumpe aquí].(25)
*******
EL
COLEGIO DE MÉXICO
DURANGO,
93
MÉXICO
7, D.F.
México,
D.F., 23 de enero de 1956.
Sr.
D. Roberto Fernández Retamar,
Calle
H, nº 510,
Vedado
La
Habana,
C
U B A.
Mi
querido amigo:
Muy
grata sorpresa su carta del 18 de enero, al regreso de la eterna
Grecia y de las demás Grecias de Europa. Gracias por su apreciación
de mi trabajo sobre la danza griega, que es un capítulo de un libro
en marcha sobre la religión griega, (26)
por lo cual especialmente insistía en los aspectos religiosos.
Antes
de cerrar esta carta, incluiré en ella una notita informativa sobre
el estado en que se encuentra la impresión de su libro de versos,
asunto de que siempre nos felicitaremos aquí todos.
Un
abrazo muy afectuoso.
Alfonso
Reyes.
[Posdata
manuscrita:]
Se
me hace saber que su tomito, cuyas pruebas vio Orlando, se está
encuadernando ya.
A.R.
AR./ja.
*******
La
Habana, 8 de febrero de 1956
[Dice
por error 1955]
Sr.
don Alfonso Reyes,
Av.
Gral. Benjamín Hill, 122,
México,
D.F.
Don
Alfonso:
La
esposa de Felipe Orlando me trajo como el venturoso pan con
que nacen los niños en ¿Alemania? dos ejemplares de mi librito
(27)
ante los que di mal disimuladas zapatetas en el aire. Gracias, don
Alfonso, muchas gracias: otra cosa no sé decirle. Si pudiera arrancarme
los ojos y comérmelos, según el verso generosamente horrible, (28)
lo haría como homenaje a su bondad. No pudiendo, le tiendo mi agradecida
mano de amigo, hijo, discípulo, enloquecido deudor.
Su
Roberto
Fernández Retamar
*******
México,
D.F., 17 de mayo de 1956.
Sr.
don Roberto Fernández Retamar,
Calle
H, nº 510, apt. 12,
Vedado,
La Habana,
C
U B A.
Mi
querido amigo don Roberto:
El
gratísimo presente de sus Alabanzas, con su conmovedora dedicatoria,
me llega como buen augurio el día que cumplo mis 67 primaveras (que
mayo se es). Gracias de corazón y cuente siempre con la admiración
y el cariño de su amigo
Alfonso
Reyes.
*******
UNIVERSIDAD
DE LA HABANA 1728
[Es
el diseño de un escudo]
FACULTAD
DE FILOSOFIA
Y
LETRAS
La
Habana, 22 de diciembre, 1956
Sr.
don Alfonso Reyes,
Av.
Gral. Benjamín Hill, 122,
México,
D.F.
Admirable
Reyes:
Le
acompaño una nota de heterodoxo profesor de filología en que, como
siempre, lo cito con aprovechamiento y gusto. (29)
Estoy trabajando en la preparación de un curso libre (Idea de
la estilística), a base del cual haré un cuaderno: tan pronto
vea la luz le mandaré un ejemplar.
Como
peticionario suyo casi profesional, voy a rogarle un servicio: quiero
poner en mi despacho dos retratos: el de Unamuno y el de Ud.: el
español muerto y el viviente (¡y por mucho tiempo!) a quienes debo
más. ¿Tendría Ud. una foto suya que pudiera enviarme? Me apresuro
a agradecerlo. Y a hacerle llegar mis mejores deseos de venturas
pascuales y para el año venidero.
Su
devoto
Roberto
Fernández Retamar
[Posdata
manuscrita]
P.S.
El retrato de Unamuno de que dispongo es del tamaño de la "colección"
que publicó Sur, por ej[emplo].
*******
[Tarjeta
manuscrita con algunas palabras impresas]
Sr.
Dr. Roberto Fernández Retamar,
Facultad
de Filosofía y Letras
Universidad
de
La
Habana
Cuba
Alfonso
Reyes saluda cordialísimamente a su querido Roberto Fernández Retamar
y le agradece el envío de su preciosa nota sobre "La Escuela
Lingüística Española" y su grata carta; espera siempre sus
trabajos y le envía foto barbada (nueva época), a la vez que le
desea mucha dicha en 1956-7.
Ave.
General Benjamín Hill 122
México
11, D.F.
*******
UNIVERSIDAD
DE LA HABANA 1728
[Es
el diseño de un escudo]
FACULTAD
DE FILOSOFIA
Y
LETRAS
La
Habana, febrero, 1957
Sr.
don Alfonso Reyes,
Av.
Gral. Benjamín Hill, 122,
México,
D.F.
Admirado
don Alfonso Reyes:
Gracias
por su tarjeta y su retrato "barbado (nueva época)", que
está ya en su marco y, como mira de frente, atiende inexorable a
cuanto voy haciendo. Es decir, eso quiero.
A
cada rato me llega de México, o de cualquier otra parte del planeta,
noticia, respiración de su vida en dos o tres (cientos) mundos.
Alegre
algún día pidiendo, esta vez usted, algo a su fiel
Roberto
Fernández Retamar
*******
[Carta
manuscrita.]
New
Haven, 9 de octubre, 1957
Sr.
don Alfonso Reyes,
México,
D.F.
Admirable
don Alfonso:
Pensaba
enviarle un saludo muy cordial desde esta ciudad breve o pueblo
grande, cuando amigos de New York el excelente Eugenio Florit
(30)
entre ellos, que me dio a leer preciosa carta de Ud. me comunican
que ha estado Ud. enfermo y que ha sido sometido a operación. Con
sobrado motivo le escribo ahora, para enviarle mis mejores deseos
de restablecimiento rápido y total. (Hay que volver a recordar a
San Pedro los muchos libros que le quedan a Ud. en su descomunal
tintero.) Estoy seguro de que ha de ser así.
Durante
este curso estaré a sus órdenes en esta Universidad, (31)
a la que he sido invitado a ofrecer un curso sobre poesía hispanoamericana
contemporánea.
Las
mejores memorias de su
R.
Fdez Retamar
*******
México,
D. F., 14 de octubre de 1957.
Sr.
Prof. R. Fernández Retamar,
Department
of Spanish
137
College St.
Yale
University,
New
Haven, Conn.
Mi
querido amigo:
Gracias
por su afectuosa carta del 9. Me voy reponiendo poco a poco, en
efecto, de una durísima operación. Que tenga usted el mayor éxito
en esa Universidad. Las dos manos de su muy amigo
Alfonso
Reyes
*******
[Tarjeta
manuscrita con algunas palabras impresas]
Sr.
D. R. Fernández Retamar
Universidad
Central de las Villas
Santa
Clara
Cuba
¡Gracias,
Roberto Fernández Retamar, poeta siempre, escritor siempre adamantino,
amigo querido!
Alfonso
Reyes le agradece el envío de Idea de la Estilística. (32)
Un
abrazo
24
IV 1959
Ave.
General Benjamín Hill 122
México
11, D.F.
*******
REPÚBLICA
DE CUBA
MINISTERIO
DE EDUCACIÓN
INSTITUTO
NACIONAL DE CULTURA
La
Habana, 11 de julio de 1959
Sr.
don Alfonso Reyes
Av.
Gral Benjamín Hill, 122
México
11, D.F.
Mi
admirado y necesario don Alfonso:
Gracias
por su tarjeta generosa a propósito de mi librito sobre estilística.
Hoy vuelvo a Ud. con esa recurrencia de la naturaleza donde hay
estaciones (que no en Cuba) o de nuestros pertinaces ciclones. Sucede
que mi querido Cintio Vitier, que con tanta fortuna comenzó a dirigir
la Nueva Revista Cubana, ha sido honrado con la jefatu-ra
del Instituto de Estudios Hispánicos de la Universidad Central de
las Villas, viéndose así privado, por falta material de tiempo,
de seguir al frente de la Revista. La directora de cultura (33)
me ha instado entonces a asumir esa cabeza vacante, y a sabiendas
de que la sucesión es difícil tratándose de un hombre de tanta sabiduría
y poesía como Cintio, no he podido negarme. En otras y más llanas
palabras: que he quedado como el director de la Nueva Revista
Cubana. Mi primer pensamiento: pues a escribirle a don Alfonso,
a sabiendas de que Cintio lo ha hecho ya, y abrirle de par en par
páginas, puertas y ventanas de esta revista suya. ¡Cuánta alegría
contar con algo suyo, trabajo grave o arañazo de pluma! Como además
estamos ahora en luna de miel con la historia, después de tantos
años de espanto o ausencia, el nombre de Ud., cabeza natural de
la América nuestra, es sencillamente una necesidad que sienten todas
y cada una de las páginas de la revista. No deje Ud., por favor,
de hacerlo brillar allí. Y si sabe de algún amigo a quien interesaría
publicar en la Revista, sepa que su consejo en ese sentido hace
ya mover las prensas.
Sus
ojos me están mirando desde el retrato barbado que tengo frente
a mí. Los míos lo miran a Ud. siempre. Espero su respuesta.
Su
R
Fdez. Retamar
[Posdata
manuscrita]
P.S.-
¿Le ha llegado ya el primer número, con textos de Fernando Ortiz,
Jorge Mañach, Eliseo Diego, Nicolás Guillén, Lezama et al.? (34)
*******
México,
D.F., 22 de julio de 1959.
Sr.
D. Roberto Fernández Retamar,
Ministerio
de Educación,
Instituto
Nacional de Cultura,
C
U B A.
Mi
querido don Roberto:
Gracias
por su carta del 11 y la honrosa y muy bien venida invitación que
me trae. Celebro saber que hereda Ud. la dirección de la Nueva
Revista Cubana, de manos de nuestro admirado y querido Cintio
Vitier. Ya le enviaré algo en cuanto pueda. Llevo meses hospitalizado
en casa (el corazón...) y de momento no puedo ofrecer ni cumplir.
Pero no lo olvidaré, no.
¿Posibles
colaboradores mexicanos?
José
Luis Martínez, Euclides 10, México, D.F.
Alfonso
Caso, Av. Revolución 1283, Tacubaya, D.F.
Daniel
Cosío Villegas, 2a. Cerrada Frontera nº 7, Villa Obregón, D.F.
José
Gaos (el filósofo español, ya mexicano), Niágara 38, México 5, D.F.
Juan
José Arreola, Elba 32 - 402, México 5, D.F.
Ramón
Xirau (español ya mexicano), Adolfo Prieto 730, Colonia del Valle,
México, D.F.
A
suivre. No tengo fuerzas para nada.
Lo
recuerdo siempre. Soy cordialmente suyo.
Alfonso
Reyes,
*******
REPÚBLICA
DE CUBA
MINISTERIO
DE EDUCACIÓN
DIRECCIÓN
GENERAL DE CULTURA
La
Habana, septiembre 3 de 1959.
Sr.
don Alfonso Reyes,
Avenida
Benjamín Hill, 122,
México,
D.F.
Mi
querido amigo don Alfonso:
Primero
que nada, le agradezco su carta de julio 20 y las direcciones de
colaboradores posibles, a todos los cuales he escrito ya, desde
luego.
Ahora,
aunque bien conozco (y lamento) de su enfermedad, quisiera pedirle
algo que, acaso, no le sea más difícil de dictar que una carta y
para nosotros es importantísimo. Es esto: con motivo de cumplirse
el primero de enero próximo el primer aniversario de la caída de
la dictadura, pienso naturalmente consagrar a ese acontecimiento
memorable el número correspondiente de la Nueva Revista Cubana,
que se llamará: La Revolución Cubana: un año de vida.
Espero
dividir la entrega en tres partes: Testimonio Extranjero, Testimonio
Cubano y una serie de estudios sobre aspectos del país (Vida Intelectual,
por José Antonio Portuondo; Política Externa, por Raúl Roa, etc.).
El Testimonio Extranjero deseo profundamente encabezarlo con el
suyo. Deben figurar también Miguel Ángel Asturias, Ezequiel Martínez
Estrada, María Zambrano (que han prometido colaborar con la Revista)
y, probablemente, algunas grandes figuras de otros idiomas. Se trata
de una o dos cuartillas en que se exprese simpatía por nuestro
país, nuestra actual situación, el esfuerzo de nuestra Revolución,
etc.: lo que Ud. pueda considerar importante para encabezar número
tan importante. Sé que con esto le robo tiempo y esfuerzo: piense
que unas cuantas palabras (como suyas, "unas cuantas palabras
verdaderas", según decía Machado) alegrarán mucho a este país
que lo tiene a Ud. como lo mejor suyo, y que vive ahora momento
de tanta noble tensión esperanzada.
Lo
aprecia devotamente,
Roberto
Fernández Retamar
P.S.
Desde luego consideramos ésta como una colaboración regular a los
efectos que Rubén hubiera llamado argentinos.
*******
REPÚBLICA
DE CUBA
MINISTERIO
DE EDUCACIÓN
INSTITUTO
NACIONAL DE CULTURA
La
Habana, 26 de noviembre de 1959
Sr.
don Alfonso Reyes
Avenida
Gral. Benjamín Hill, 122
México,
D.F.
Admirado
amigo Reyes:
Hace
ya algún tiempo (el 3 de septiembre) escribí a usted en demanda
de unas líneas que consideramos esenciales para nosotros. Espero
vivamente que no haya sido la enfermedad lo que le haya impedido
hacernos ese grande servicio, y sí el cúmulo de trabajo que luego
se traduce en libros admirables [...]. Por ello, por la esperanza
de que no son males del cuerpo los responsables de esta nueva petición,
es que me animo a hacerla.
¿Recuerda
Ud. que le había hablado de un número especial de la Nueva Revista
Cubana, en que se rendiría homenaje a la revolución cubana al
cumplir su primer año de vida? De ello se trata. Este número estará
encabezado por un "testimonio extranjero" en que se recojan
páginas de algunas grandes figuras, de algunos grandes hombres,
sobre la hazaña extraordinaria que está siendo esta revolución.
Tal "testimonio" queremos encabezarlo con unas palabras
de Ud. También se ha pedido colaboración a Ezequiel Martínez Estrada,
que ha enviado una página valiente y noble; a Waldo Frank y Miguel
Ángel Asturias, que han prometido, en su paso por La Habana, enviarla;
a Rómulo Gallegos, a María Zambrano, y posiblemente a Jean Paul
Sartre. No tengo necesidad de encarecerle la importancia suma que
concedemos a estas palabras. Se trata, en cada caso, de una
o dos cuartillas (aunque nosotros, desde luego, las consideraremos
a todos los efectos como una colaboración regular). En ellas, se
expresará una opinión personal sobre el actual momento cubano, en
el que todos tenemos puestas nuestras ilusiones y nuestras esperanzas.
Nietzsche ¿recuerda usted? decía que España era un pueblo
que había aspirado a demasiado. Pero, mi querido amigo, ¿qué otra
cosa, sino lo demasiado, es meta digna para un pueblo? Lo demasiado
nuestro no es Cuba, sino Hispanoamérica, ese sueño de fundar aquí,
al cabo, por algún costado, por todos, la última Tule que encontró
ya voz en usted. Ese costado es México, es Cuba, es la gran tierra
nuestra. Cuando batallamos en uno de nuestros rincones, nunca nos
abandona la conciencia de guerrear por la tierra, por la patria
mayor "de Bolívar y Bello", se leerá en la entrega
que está al salir "de Hostos, de Rodó, de Reyes".
Que no nos falte su palabra excepcional en este momento excepcional.
Lo
admira mucho su
Roberto
Fernández Retamar
*******
México,
D.F., 30 de noviembre de 1959.
Sr.
D. Roberto Fernández Retamar,
Instituto
Nacional de Cultura,
Ministerio
de Educación,
La
Habana,
C
U B A.
Mi
querido y admirado amigo don Roberto:
En
efecto, recibí su carta anterior a que se refiere la actual del
20 de noviembre. En efecto, mi salud es muy mala y no puedo concentrarme
para escribir ahora nada que valga la pena, y menos sobre asuntos
tan delicados como los que se refieren a la felicidad de nuestros
pueblos americanos. Quizá usted habrá advertido que me he abstenido
sistemáticamente de tocar las cuestiones políticas contemporáneas
de mi país, siguiendo una norma general de mi vida. No puedo romperla
en este caso. Lo único que quiero es que conste de un modo explícito
y claro mi profundo anhelo por la felicidad del pueblo cubano y
por el afincamiento cada vez mayor de sus libertades y la pulcritud
de sus gobiernos. Esta declaración general puede usted desde luego
usarla. Sé que es muy poco expresiva desde un punto de vista exterior
y retórico. Pero si dan ustedes a las palabras todo su peso, sé
que ello basta y manifiesta claramente mi estado de ánimo para la
querida república hermana.
Lo
abraza
Alfonso
Reyes. (35)

NOTAS
1.-
Se trata de mi primer cuaderno: Elegía como un himno. (A Rubén Martínez
Villena), La Habana, 1950.
2.-
Yo le había pedido a Reyes un poema autógrafo para una exposición
que proyectábamos hacer en la Sociedad Cultural Nuestro Tiempo.
La exposición no se realizó al cabo, y terminé donando los poemas
que había recibido a la Biblioteca Nacional José Martí.
3.-
Fue mi segundo título de versos: Patrias (1949-1951), con una viñeta
de Felipe Orlando, La Habana, 1952.
4.-
Reyes me envió esta tarjeta a propósito de mi ensayo "En torno
a la obra poética de Alfonso Reyes". Orígenes (La Habana) (34);
1953, en que comenté su libro Obra poética, México D. F., Fondo
de Cultura Económica, Letras Mexicanas, 1952.
5.-
Adelaida de Juan. Nos casamos el mismo día, a mediados de agosto
de 1952, en que viajamos a México.
6.-
Radicado desde la década de 1940 en México (y luego en España),
Felipe Orlando nació en Cuba en 1911. A su notable faena de pintor
sumó luego otra de escritor. Gracias a su generoso entusiasmo, en
nuestro viaje de recién casados a México pudimos desde conseguir
albergue hasta conocer creadores como Reyes y Rufino Tamayo.
7.-
Fernández Retamar, Roberto. La poesía contemporánea en Cuba (1927-1953).
La Habana : Ed. Orígenes, 1954.
Había sido mi tesis de grado en la Universidad de La Habana.
8.-
Lo que Reyes pensó que sería "un breve volumen" que iba
a publicar el Fondo de Cultura, fueron en realidad dos tomos de
unas seiscientas páginas cada uno: Páginas sobre Alfonso Reyes [...]
Edición de homenaje. Monterrey : Universidad de Nuevo León. El primero
(1955) comprende textos publicados entre 1911 y 1945; el segundo
(1957), textos publicados entre 1946 y 1957.
9.-
Escritor cubano (1891-1967) que tuvo bajo su cuidado Archivo José
Martí (1940-1953). El artículo mencionado apareció en el periódico
habanero El Mundo.
10.-
El escritor español José María Valverde (1926-1996), poeta, ensayista,
historiador y crítico de la literatura, traductor, preparaba en
su país oposiciones para una cátedra de estética, poco antes de
que yo lo hiciera en Cuba para otra de filología clásica y lingüística.
11.-
El erudito inglés Sir John Edwin Sandys (1844-1922) publicó los
tres tomos de A History of Classical Scholarship from the Sixth
Century B.C. to the End of the Middle Ages, Cambridge at the University
Press, entre 1903 y 1908.
12.-
Reyes, Alfonso. La crítica en la Edad Ateniense (600 a 300 A.C.).
México : El Colegio de México, 1941.
13.-
_______. La antigua retórica. México : Fondo de Cultura Económica,
1942.
14.-
_______. Junta de sombras. Estudios helénicos. México, D.F. : El
Colegio Nacional, 1949.
15.-
_______. Nueve romances sordos. Alcance al número 13 de Huitlale,
Tomo II. Correo Amistoso de Miguel N. Lira y Crisanto Cuéllar Abaroa,
Tlaxcala, 1954.
16.-
Se trata de mi poema "Visitaciones cubanas", fechado el
21 de diciembre de 1954 y dedicado Magistro silvaeve Alfonso Regibus.
Sólo vine a publicarlo en la sección "Cortesía, como Reyes",
de mi libro Poesía reunida 1948-1965. La Habana : Bolsilibros Unión,
1966.
17.-
Por supuesto, el Fondo de Cultura Económica.
18.-
Fernández Retamar, Roberto. Canciones de antes. Orígenes (La Habana)
(37); 1955.
19.-
Reyes, Alfonso. Mallarmé entre nosotros. 2a. ed. México : Ediciones
Tezontle, 1955.
20.-
Poeta, crítico, ensayista, traductor (luego también narrador), Cintio
Vitier (nacido en 1921) es figura de primera fila del grupo Orígenes,
y además su principal estudioso y antólogo.
21.-
Mallarmé, Stephane. Un golpe de dados jamás abolirá el azar. Orígenes
(La Habana) (32); 1952. (traducción de Cintio Vitier)
22.-
Reyes, Alfonso. Trayectoria de Goethe. México : Breviarios del Fondo
de Cultura Económica, 1954.
Muchos
años después supe que por esta época también leyó el libro el joven
Ernesto Guevara, quien entonces lo comentó así: "Uno de los
más altos espíritus americanos se acerca a la obra de uno de los
grandes talentos de la humanidad. Pero el acercamiento, sin ser
irreverente, no es de rodillas. Desde el siglo y medio que ha pasado
desde Goethe, Reyes mira con cierta displicencia a su modelo germánico
y se da el lujo de apuntar las fallas de su carácter [...]".
En: Guevara, Ernesto. Apuntes de lecturas. Casa de las Américas
(La Habana) (184):25; jul.-sept. 1991.
23.-
Esta carta no aparece incluida en Correspondencia Alfonso Reyes
/ Octavio Paz (1939-1959). Ed. Anthony Stanton. México : Fundación
Octavio Paz, Fondo de Cultura Económica, 1998.
24.-
"¿Dónde [están] mis rosas, / dónde mis violetas, / dónde mis
hermosos apios?". Se trata de una canción popular en la Grecia
clásica que hoy, a más de cuarenta y cuatro años de mi carta a Reyes,
he podido poner en español gracias a la amabilidad de la profesora
Elina Miranda.
25.-
En el No. 2 de la Revista Mexicana de Literatura, noviembre-diciembre
de 1955, aparece el trabajo de Alfonso Reyes, "La danza griega",
que evidentemente, a juzgar por su respuesta, le comenté entusiasmado.
Dicho número incluye también, del colombiano Rafael Gutiérrez Girardot,
el valioso estudio "Notas sobre la imagen de América en Alfonso
Reyes".
26.-
El anunciado libro La religión griega no llegó a ser revisado por
Reyes. Apareció póstumamente, editado por Ernesto Mejía Sánchez,
conjuntamente con Mitología griega, en el tomo XVI de sus Obras
completas. México D.F., : Fondo de Cultura Económica, 1964.
27.-
Fernández Retamar, Roberto. Alabanzas, conversaciones (1951-1955).
/ viñeta Felipe Orlando. México : El Colegio de México, 1955.
Según
el colofón, "se acabó de imprimir el día 30 de noviembre de
1955". Y también: "Cuidaron la edición Alí Chumacero y
Felipe Orlando."
28.-
Se trata, desde luego, del verso de Pablo Neruda en su "Oda
a Federico García Lorca".
29.-
Fernández Retamar, Roberto. Sobre la escuela lingüística española.
Universidad de La Habana (124-129); 1956.
30.-
Aunque nacido en España, y radicado desde la década de 1940 en los
Estados Unidos (donde llego a ser destacado profesor universitario),
Eugenio Florit (1903-1999) fue poeta cubano, uno de los mayores
de este siglo.
31.-
Entre octubre de 1957 y mayo de 1958, cerrada la Universidad de
La Habana, e invitado por el profesor José Juan Arrom (nacido en
Cuba en 1910), ofrecí en la Universidad de Yale el curso que se
menciona. Adelanté un resumen de él en conferencia que leí el 11
de noviembre de 1957 en la Universidad de Columbia, Nueva York,
con el título "Situación actual de la poesía hispanoamericana"
y fue publicada en Revista Hispánica Moderna, Año XXIV, No. 4, octubre
de 1958.
32.-
Fernández Retamar, Roberto. Idea de la estilística. Santa Clara
: Universidad Central de Las Villas, 1958.
33.-
La doctora Vicentina Antuña (1909-1992), quien fuera profesora de
latín en la Universidad de La Habana y figura relevante de nuestra
vida pública.
34.-
Ese primer número de la Nueva Revista Cubana (abril-junio de 1959),
publicada por la Dirección General de Cultura del Ministerio de
Educación, incluyó en efecto colaboraciones de no pocos de los más
destacados representantes de la vida intelectual cubana del momento:
entre ellos, el sociólogo Fernando Ortiz (1881-1969), el pensador
Jorge Mañach (1898-1961), los poetas Nicolás Guillén (1902-1989),
José Lezama Lima (1910-1976) y Eliseo Diego (1920-1994).
35.-
Esta carta, la última que recibí de Reyes, fue escrita por este
a un mes de su muerte. Apareció casi completa, póstumamente, en
el número correspondiente al Año II, No. 1, enero-marzo de 1960,
de Nueva Revista Cubana. Con el título "Carta sobre Cuba"
y unas palabras de presentación, encabezó la sección inicial, "Homenaje
a la Revolución Cubana", donde también aparecieron colaboraciones
del estadunidense Waldo Frank, el italiano Cesare Zavatini, el argentino
Ezequiel Martínez Estrada, el guatemalteco Miguel Ángel Asturias,
el ecuatoriano Benjamín Carrión, el haitiano René Depestre, el hispanomexicano
J. M. García Ascot. En la sección sin firma "Avisos" de
esa entrega me referí a la desaparición del maestro mexicano en
un texto que años después, con el título "Muerte de Reyes",
recogí en mi cuaderno Cuando un poeta muere 1957-1993, Matanzas
(Cuba), Colección Venablos, Ediciones Vigía, 1994. Pero aquella
carta no fue lo último que me llegó de don Alfonso, pues un poco
después de su muerte, ocurrida a fines de 1959, recibí su cuaderno
Marginalia. Tercera serie 1940-1959, México, El Cerro de la Silla,
1959, con esta dedicatoria: "A Roberto Fernández Retamar, /
sólo para desearle dicha en 1960 / Alfonso Reyes."
|