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En 1909, exactamente en enero, el primer director de la Biblioteca Nacional, don Domingo Figarola Caneda, funda la Revista de esta institución, la cual en su tránsito por cuatro épocas ha repercutido nacional e internacionalmente por su espléndido contenido referente a la cultura cubana: documentos inéditos e investigaciones históricas, literarias y bibliográficas originales.
En su primera época (1909-1912) Figarola Caneda logró una publicación erudita con una sección oficial consagrada, fundamentalmente, a correspondencias no publicadas antes, notas historiográficas, bibliografías, heráldica y arqueología, en su mayoría documentos inéditos, y notas de gran valor historiográfico casi todo debido a la pluma de su director. De las 1 073 páginas que publicó en sus tres años de existencia, 956 contenían sus propios escritos.
En su segunda época (desde abril de 1949 hasta 1958), la Biblioteca Nacional es dirigida por Lilia Castro de Morales quien puso en manos de Rodolfo Tro y Manuel Moreno Fraginals la nueva Revista. En los 35 números de esta época la Revista presentó tres aspectos diversos en apariencia pero unidos en la raíz: revisión de obras de carácter histórico, la crítica de libros recientes, y artículos que dieron a conocer aspectos ignorados de nuestra cultura.
Y así transita la Revista en los años 50, con números copiosos que a veces alcanzan más de 300 páginas hasta que en 1959, con el triunfo de la Revolución y bajo la dirección de María Teresa Freyre de Andrade, la Revista continuará publicándose y vivirá su tercera época hasta 1993.
En esa etapa, no ajena a dificultades, colaboradores y directores logran una Revista plena de fuentes originales que hicieron patente el desarrollo cultural alcanzado por nuestro país.
Actualmente en su cuarta época, coincidente con su 90 aniversario, después de seis años vacíos, la Revista reaparece para seguir siendo fuente de lo mejor de la cultura cubana. En el primer número de 1999, su director Eliades Acosta Matos, expresa que tradición y renovación deben matizar esta nueva etapa.
Porque noventa años transcurridos nos ponen en condiciones de valorar los conceptos del primer director Figarola Caneda para quien la aparición de la Revista fue un fausto acontecimiento para la nación cubana.
Ya en 1999 logramos publicar el N° 1 y un número doble (2-3) y pronto aparecerá el N° 4 dedicado a un cubano universal, Alejo Carpentier, número excepcional por el 90 aniversario de nuestro gran novelista, y por el 50 aniversario de su real maravillosa novela El reino de este mundo.
Araceli García Carranza