Acerca de la biblioteca

En esta sección Ud. podrá encontrar una breve reseña sobre la historia de nuestra institución, sus instalaciones, y directores que la han prestigiado. De igual modo conocerá sobre las funciones que desempeña, su misión en nuestra sociedad y los horarios de apertura de nuestras instalaciones.


Sidroc Ramos Palacios (1967 - 1973)

Militar, periodista, poeta y novelista. Jefe de la plana internacional del periódico Noticias de Hoy (1951-1953. Director de la Escuela de Instrucción Política del Partido Socialista Popular (1955-1958).

En 1958 se incorpora a la Columna 8 del Comandante Ernesto Ché Guevara, en el Escambray, donde alcanza el grado de capitán del Ejército Rebelde. En las Fuerzas Armadas Revolucionarias fue profesor de oficiales. Trabaja en su Departamento de Instrucción Revolucionaria (1959-1962), toma parte en la conferencia de Punta del Este (Uruguay, 1961). Dirige la Ciudad Escolar Camilo Cienfuegos (1962-1965), rector de la Universidad Central de las Villas (1965-1967), y director de la Biblioteca Nacional José Martí (1967-1973).

Cargo que apreció sobremanera por su profundo interés en la profesión del bibliotecario. Por estos años el movimiento editorial de la Biblioteca Nacional fue muy significativo vinculado a la bibliotecología, la bibliografía, la historia y la crítica literaria relacionada con la obra del Apóstol José Martí. (El 28 de enero de 1968 inaugura la Sala Martí y se publica su primer Anuario. Un año después Cintio Vitier y Fina García Marruz publican Temas Martianos)

Las relaciones con los países socialistas se incrementan, así como la participación de bibliotecarios en conferencias internacionales. Las acciones culturales se multiplican: exposiciones, conferencias, cursos, y otras reconocen a la biblioteca Nacional como foco cultural de primera línea. Tiene lugar Encuentros Nacionales de Bibliotecas Públicas, eventos de gran rigor profesional en los que se puntualizaba y actualizaba la labor metodológica de la Biblioteca Nacional como rectora del Sistema Nacional de Bibliotecas Públicas.

Otras contribuciones importantes fue la compra de la biblioteca de Don Fernando Ortiz, la antigua deuda y lucha por la climatización de los fondos bibliográficos y el fortalecimiento de la Escuela de Técnicos de Bibliotecas. 

Aunque  Sidroc Ramos respetó la refundación de la Biblioteca Nacional emprendida por la Dra. Freyre en sus manos esa refundación alcanzó una mayor dimensión. Ramos ha reconocido haber encontrado en ella la extraordinaria y silenciosa entrega que caracteriza a los bibliotecarios, entrega que él denomina pasión bibliotecaria. Y con ella, en gran medida, se han enfrentado las carencias materiales padecidas siempre.

Lamentablemente Sidroc Ramos renuncia a su cargo al respaldar a Cintio Vitier y a Fina García Marruz quienes en la Sala Martí ejercieron un verdadero sacerdocio en pro del estudio y promoción de la vida y la obra de José Martí. La política cultural de esos años recordados como el quinquenio gris fue incompatible con la ética martiana de Sidroc Ramos. La historia le dio la razón.

Posteriormente Ramos se desempeñó como funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores donde ocupó la Dirección de Países Socialistas hasta que fue designado embajador en Checoslovaquia. Ha ejercido el periodismo en Última Hora, Cuba Socialista, Verde Olivo, Bohemia, Islas, Unión y Signos, y ha publicado varios poemarios. Posee una obra novelística aún inédita.

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