La Bibliografía Nacional de Cuba recopila los registros bibliográficos de los documentos publicados en Cuba y que se atesoran en la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí. También recopila libros y folletos de autores cubanos publicados en el extranjero. Esta labor se facilita por la ley de Depósito Legal, dictada como Decreto en el año 1964, y sustituido posteriormente el 20 de mayo de 1999, por el Decreto No. 265. Constituye una de las misiones de la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí, que funge como Agencia Bibliográfica Nacional.

El usuario puede acceder al repertorio bibliográfico mecanuscrito e impreso en la Sala de Referencia Leonor Pérez, en los horarios establecidos por la biblioteca. La Bibliografía Nacional impresa se organiza en tres secciones y en orden alfabético en cada sección. Contiene tres secciones, las cuales son: como la primera, la de José Martí, dedicada a la vida y obra de este destacado intelectual y patriota cubano, tanto activa como pasiva; la segunda, de libros y folletos, organizada por materias, a través de las clases y subclases del Sistema Decimal Dewey y la tercera, dedicada a otros documentos como son: carteles, documentos electrónicos, mapas, grabaciones sonoras, obras musicales, videograbaciones y publicaciones periódicas.

Existe una versión digital de un grupo importante de ejemplares impresos de la bibliografía disponibles en Internet Archive  https://archive.org/details/cubannationallibrarycollections.

El control bibliográfico del pensamiento cubano, correspondiente a nuestro primer repertorio de carácter nacional, fue compilado desde que Antonio Bachiller y Morales, padre de la bibliografía cubana, diera a conocer en sus apuntes para la historia de las letras y de la instrucción pública en la isla de Cuba (1859-1861) el catálogo de libros y folletos aparecidos en Cuba desde la introducción de la imprenta (1707) hasta 1840, y el catálogo razonado y cronológico de publicaciones periódicas, abarcador del mismo período. Dicho texto influyó notoriamente en los eruditos de su época, quienes completaron este primer catálogo.

Bachiller y Morales sentó los fundamentos sobre los que se irguió la respetable figura de Carlos Manuel Trelles y Govín. Su gigantesco trabajo opaca los esfuerzos de bibliógrafos cubanos de todos los tiempos, porque compendia todos los intentos criollos para llenar una necesidad cultural. Trelles acomete en el campo de la bibliografía general la tarea de recomenzar en el siglo xvii con todos los materiales realizados por cubanos fuera de Cuba, para continuar describiendo hasta sus días todo título que, sobre el país, interesara a la cultura cubana. Su obra fundamental, inventario precioso desde el siglo xvii hasta 1916, es interrumpida ese año por su rica labor en las bibliografías especiales, en particular de carácter histórico, y deja suelta entonces la guía que vertebraba el panorama cultural de Cuba

Años después, el notable bibliógrafo Fermín Peraza retoma la obra de Trelles y logra publicar el Anuario Bibliográfico de 1937-1952. A partir de esta fecha lo continuaría hasta 1960 bajo el título de Bibliografía cubana.

Pero en 1959 el triunfo de la Revolución cubana originó cambios sociales y políticos determinantes. La Biblioteca Nacional de Cuba José Martí fue departamentalizada, y sin abandonar la tarea inmediata de organización, acomete la compilación del movimiento editorial cubano, actual y retrospectivo. Y desde entonces, la primera institución bibliotecaria del país ha publicado 27 volúmenes correspondientes al período 1959-1989 y 5 volúmenes restrospectivos del período 1917-1936, antigua laguna bibliográfica que existió durante más de 50 años entre la monumental obra de Trelles y el primer Anuario… de Fermín Peraza. Ver en http://bdigital.bnjm.cu/?secc=bibliografias

En los difíciles años de la década del 90, la Biblioteca Nacional, como centro docente de la enseñanza media y superior, acometió la tarea de volver a compilar el siglo xx cubano, partiendo de la Bibliografía cubana del siglo XIX de Carlos Manuel Trelles y Govín, con el propósito de determinar qué fondos reales existen en las tres bibliotecas más ricas de Ciudad de La Habana (Biblioteca Nacional de Cuba José Martí, Instituto de Literatura y Lingüística y Biblioteca Central de la Universidad de La Habana).

Responsable de esta actividad: Maritza Mirabal; contacto: maritza@bnjm.cu