Sidroc Ramos Palacios (1926-2012), fue director de la Biblioteca Nacional José Martí de 1967 hasta 1973

Militar, periodista, poeta y novelista. Jefe de la plana internacional del periódico Noticias de Hoy (1951-1953). Director de la Escuela de Instrucción Política del Partido Socialista Popular (1915-1958).

En 1958 se incorpora a la columna 8 del comandante Ernesto Che Guevara, en el Escambray, donde alcanza el grado de capitán del Ejército Rebelde. En las Fuerzas Armadas Revolucionarias fue profesor de oficiales. Trabajó en su departamento de Instrucción Revolucionaria (1959-1962). Toma parte de la conferencia de Punta del Este (Uruguay, 1961). Dirige la ciudad escolar Camilo Cienfuegos (1962-1967). Fue rector de la Universidad Central de las Villas (1965-1967) y director de la Biblioteca Nacional José Martí (1967-1973), cargo que apreció sobremanera por su profundo interés en la profesión del bibliotecario. Por estos años el movimiento editorial de la Biblioteca Nacional fue muy significativo vinculado a la bibliotecología, la bibliografía, la historia y la crítica literaria (El 28 de enero de 1968 inaugura la Sala Martí y se publica su primer Anuario. Un año después Cintio Vitier y Fina García Marruz publican Temas Martianos).

Las relaciones con los países socialistas se incrementan así como la participación de bibliotecarios en conferencias internacionales. Las acciones culturales se multiplican: exposiciones, conferencias, cursos, y otras reconocen a la BN como foco cultural de primera línea. Tienen lugar Encuentros Nacionales de Bibliotecas Públicas, eventos de gran rigor profesional en los que puntualizaba y actualizaba la labor metodológica de la BN como rectora del Sistema Nacional de Bibliotecas Públicas. Otras contribuciones importantes fue la compra de la biblioteca de Don Fernando Ortiz, la denodada lucha por la climatización de los fondos bibliográfica y el fortalecimiento de la Escuela de la Técnica de Bibliotecas, y aunque Sidroc Ramos respetó y reconoció la refundación de la BN emprendida por la Dra. Freyre en sus manos esa refundación alcanzó una mayor dimensión. Ramos reconoció antes de su muerte haber encontrado en la BN su verdadera vocación ante la extraordinaria y silenciosa entrega que caracterizó siempre a los bibliotecarios, entrega que el denominó pasión bibliotecaria, y con esa pasión en gran medida, se han enfrentado las carencias materiales padecidas siempre.

Lamentablemente Sidroc Ramos renuncia a su cargo al respaldar a Cintio Vitier y a Fina García Marrez quienes en la Sala Martí ejercieron su verdadero sacerdocio en pro del estudio y promoción de la vida y la obra de José Martí. La política cultural de sus años recordados como el quinquenio gris fue incompatible con la ética martiana de Sidroc Ramos, la historia le dio la razón.

Posteriormente Ramos se desempeñó como funcionario del ministerio de Relaciones Exteriores donde ocupó la Dirección de Países Socialistas hasta que fue designado embajador en Checoslovaquia. Ejerció el periodismo en publicaciones cubanas como: Última Hora, Cuba Socialista, Verde Olivo, Bohemia, Islas, Unión y Signos y ha publicado varios poemarios. Posee una obra novelística aún inédita.

 

Dra. Araceli García Carranza