Francisco de Paula Coronado (1870-1946), fue director de la Biblioteca Nacional desde 1920 hasta 1946

Humanista, enciclopedista, historiador, profesor, bibliotecario y bibliófilo. Estudió pedagogía, derecho civil, filosofía y letras en la Universidad de La Habana, ciudad que le vio nacer. En 1896 emigra a los Estados Unidos donde fue redactor de Patria y cofundador de Cacarajícara. Al terminar la guerra, en 1898, vuelve a Cuba donde trabaja en la Secretaría de Educación y es Secretario de la Delegación Cubana en México (1902-1904). Durante todos estos años colabora en La República, La Habana Elegante, El Fígaro, La Discusión, El Hogar, Cuba y América, La República Ibérica, Social, El Porvenir (New York, 1898) y Cuba y Puerto Rico (New York, 1898). A fines de 1920 es nombrado Director de la Biblioteca Nacional, cargo que desempeñó hasta su muerte acaecida el 30 de noviembre de 1946.

Por su amor al libro y en especial al libro cubano supo apreciar sobremanera el tesoro cultural de la nación, aunque paralelamente, por su vocación de bibliófilo, hiciera crecer su biblioteca particular, rica en manuscritos y ediciones príncipes, sin que mediaran intereses económicos. Su colección privada fue adquirida en 1960 por la Universidad Central de Las Villas quién la conserva actualmente.

Coronado creó e implantó un sistema para la clasificación de los fondos, al que denominó “racional”. En realidad desperdició la experiencia anterior pues en 1910 se había iniciado la confección del catálogo general de la Biblioteca Nacional de Cuba.

Como hombre de su tiempo utilizó seudónimos al firmar sus textos, entre ellos César de Madrid con el que ejerció la crítica humorística Paul Mabeth, El Caballero de la blanca luna, Fray Mostén, Pedro Sánchez, Panfilón, Panfilito, Marcelo Du-Quesne, y Clarinete.

Dra. Araceli García Carranza