Eliades Acosta Matos (1959-    ), fue director de la Biblioteca Nacional José Martí desde 1997 hasta 2007.

Graduado de Licenciado en Filosofía en 1982, en la Universidad Estatal de Rostov del Don (URSS). Vinculado a medios artísticos y literarios, especialmente por la ensayística y el periodismo, ha colaborado regularmente en órganos de prensa cubanos y extranjeros como El Caimán Barbudo, América Nuestra, Sierra Maestra, Juventud Rebelde, Contracorriente y Perfil de Santiago. Ha pertenecido a Consejos de Redacción de diversas publicaciones y escrito programas históricos y dramatizados seriados para emisoras de radio. Como profesor, ha impartido ciclos de conferencias en Cuba y el extranjero (Venezuela y España) sobre temas actuales de la cultura cubana, la filosofía, historia, arte y política. Ha participado en tribunales para la concesión de grados universitarios y fue Vice-Presidente de la Comisión Provincial de Ciencias Sociales en Santiago de Cuba. Presidió durante varios años la Asociación Hermanos Saíz de jóvenes artistas e intelectuales en su provincia natal, ostenta la condición de Miembro de Honor Nacional de dicha Asociación.

Ha presentado numerosas ponencias en eventos científicos; destacándose entre ellos la Conferencia Internacional José Martí y los desafíos del siglo El 98 y las fronteras imperiales; organizado por el Centro de Estudios Martianos en el marco del encuentro cubano-mexicano de filósofos.

Es presidente fundador del Ateneo de Santiago de Cuba ¨Lic. Antonio Bravo Correoso¨.

Tiene publicados los libros Los Hermanos santiagueros de Martí (1995); El Ärbol de la discordia (1997); El Siboney de los cubanos (1997), El 98: cien respuestas para un siglo de dudas (1998); La Globalización y sus daños colaterales (2000); Las Clases secretas del imperio (2002-2003); El Apocalipsis según San George (2005); Cartas auténticas que nunca se escribieron(2005). Desde 1988 ha escrito numerosos ensayos y crónicas en publicaciones cubanas y extranjeras.

Durante su mandato la Revista de la Biblioteca Nacional vivió su cuarta época, fiel a su pasado y comprometida con su presente y su futuro. Avanzó la automatización los servicios y procesos, se logró que los especialistas e investigadores accedieran a INTERNET y recibieran correos electrónicos. Con la red BINANET enlazó a todas las bibliotecas provinciales entre sí y con la Biblioteca Nacional. Se logró la página Web, publicaciones electrónicas tales como Librínsula, así como la digitalización de parte de los fondos patrimoniales. Las relaciones internacionales se incrementaron, en especial Cuba está presente en cada proceso de IFLA y entre otros eventos organizados por ABINIA y ACURIL.

La labor de la Biblioteca Nacional creció hasta lograr no solo impartir cursos y seminarios sino diplomados y postgrados. Se convierte así en centro autorizado para impartir estos altos niveles de enseñanza. La promoción cultural se reanimó y se proyectó en nuestra sociedad atrayendo a cientos de lectores y visitantes; se rescató el salón de exposiciones el cual por razones de espacio fue ocupado por el Departamento de Procesos Técnicos y se convertido en la Galería El Reino de este mundo, espacio ocupado por lo mejor de la plástica cubana. El movimiento editorial retornó y se abrió paso. Se incrementaron las investigaciones bibliotecológicas y bibliográficas así como la promoción de la lectura y la divulgación de la vida y obra de José Martí fundamentalmente con la aparición de la colección mínima de pensamientos del Apóstol y con el Concurso Leer a Martí para niños y adolescentes; únicos por las cifras millonarias de concursantes que ya lo caracteriza.

Se incorporó el Club Minerva a la Biblioteca Nacional para satisfacer aún más las necesidades de Lectura, en especial de lo mejor de la literatura universal, idea surgida en el Ateneo de Santiago de Cuba. El Club se expandió a todas las bibliotecas públicas del país y el edificio de la Biblioteca Nacional recuperó el brillo de otros años, se remozó físicamente, se rescató su presencia y su belleza ante los ojos de quienes lo visitan.

Dra. Araceli García Carranza