Amigos de la Biblioteca siempre fue una Asociación en que su empeño fundamental, era validar el papel de la Biblioteca Nacional para la cultura, la sociedad y la historia de la Nación cubana. Fue creada sin ánimo de lucro y nunca se constituyó como organización privada.

La historia de la Biblioteca Nacional siempre ha estado vinculada al contexto económico-social que la rodea. Su surgimiento fue el fruto del empeño de muchos cubanos ilustres que portaron siempre  las banderas del progreso, la libertad y la búsqueda constante de la salvación de Cuba en la cultura y la educación.

La Asociación de Amigos de la Biblioteca surge precisamente por la crisis permanente de cultura y de abandono en la educación, que padecía el país desde la época de la Colonia y posteriormente en la República. Aristas que nunca contaron con el apoyo oficialista.

Sus postulados fueron concretos donde su objetivo fundamental era que la Biblioteca Nacional dispusiera de un edificio propio (así concluir su traslado constante y pérdida de sus fondos) y que pudiera contar siempre con un presupuesto estatal adecuado a sus necesidades y funciones, tanto para el personal como para la adquisición de documentos y materiales para su conservación.

Los Amigos también propusieron  proyectos  de  ley  que permitieran la  organización  general  de  las  bibliotecas  cubanas y garantizaran el depósito legal de los documentos impresos en el país, no solo en la Biblioteca Nacional, también en las bibliotecas de las 6 provincias en la que se dividía el país en aquel entonces.

Registrada, como agrupación cívica, oficialmente el 3 de febrero de 1936.

Sus integrantes más notorios fueron los siguientes:

  • Presidente – Emilio Roig de Leuchsenring
  • Vicepresidente – Mario Guiral Moreno
  • Secretario – Enrique Gay – Calbó
  • Vicesecretario – Elías Entralgo
  • Tesorero – Emeterio S. Santovenia
  • Vicetesorero – Carolina Poncet
  • Vocales – Francisco González del Valle, Julio Villolbo, Joaquín Llaverías, Federico Castañeda, Manuel Pedro González, Manuel I. Mesa Rodríguez, Luis Bay Sevilla, Benigno Souza, Nicolás Guillén, José Antonio Ramos y Féliz Lizaso.

En el período de 1936 – 1941 realizó una labor muy meritoria que culminó con el impuesto sobre los sacos de azúcar, lo que permitió lograr la construcción del Edificio destinado a la Biblioteca Nacional.

A finales de la década del 90 del siglo XX, el entonces director Eliades Acosta Matos se apoya en un grupo de personas para reorganizar los Amigos de la Biblioteca. Sus objetivos en ese momento eran otros, dirigidos principalmente a apoyar  las actividades y servicios relacionados con los usuarios. Sus integrantes eran investigadores e historiadores asiduos a las Salas de lectura y consulta.

Actualmente la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí, en nombre de su Director el Doctor Eduardo Torres Cueva, está reconformando la Asociación Amigos de la Biblioteca.

Esta Asociación, en un contexto diferente al de su fundación, tiene como objetivo institucional promover y apoyar las acciones que permitan a la BNCJM el cumplimiento de su misión, el incremento de sus colecciones, la mejora de sus servicios con el uso de las tecnologías actuales y su visibilidad nacional e internacional.

Con el fin de lograr estos propósitos, es necesario la colaboración de quienes sientan a la Biblioteca Nacional como el espacio de preservación del patrimonio bibliográfico nacional, el recinto donde confluyen la erudición, la historia, el conocimiento, las artes, en fin, la cultura cubana y su identidad como nación.

Desde aquí invitamos a todos los que se sientan nuestros Amigos, a formar parte de este bello proyecto.