Juan Marinello Vidaurreta, 1898-1977

Conformado por más de 2500 documentos  manuscritos y mecanuscritos, además de otros materiales especiales de diferentes tipologías, que incluyen una gran cantidad de artículos, libros y fotos, del eminente intelectual revolucionario y dirigente comunista Juan Marinello Vidaurreta (1898-1977).

Algunos de los documentos son inéditos. En ellos se denuncia con extrema valentía, varias arbitrariedades cometidas por los desgobiernos de turno de la llamada República Mediatizada entre las décadas del 30 y 50 del pasado siglo. Destaca diversas muestras de solidaridad con las causas más justas a nivel internacional y analiza múltiples aspectos y rasgos del pensamiento de grandes hombres que lucharon por la verdadera independencia de Cuba, como fueron, entre otros, los casos de José Martí (1853-1895) – del que fuera un gran estudioso de su vida y trayectoria, en todos los órdenes –, Julio Antonio Mella (1903-1929) y Rubén Martínez Villena (1899-1934).

Por otra parte, dicha colección incluye una amplia correspondencia con el gran poeta y revolucionario Manuel Navarro Luna (1894-1966), en la que se aprecia una gran simpatía mutua por la calidad de los poemas de este último y por la brillantez alcanzada por los artículos de Marinello, en general, así como la decidida actitud de condena y enfrentamiento del gran poeta a los problemas económicos y sociales del país, provocados por la servil política de sumisión al imperialismo norteamericano asumida por los diferentes gobiernos de turno. Figura también un destacado intercambio de misivas con el gran poeta chileno Pablo Neruda (1904-1973), en el que abordan diferentes temas y se alinean sus posiciones con respecto a la defensa de la justicia social. Se completa con misivas enviadas a Marinello por personalidades cubanas como Eduardo Abela (1891-1965), Paco Alfonso (1906-1989), Gustavo Aldereguía (1895-1970), Agustín Acosta (1886-1979), Fernando Campoamor (1914-2001), José Manuel Carbonell y Rivero (1880-1968), José María Chacón y Calvo (1893-1969), Ofelia Domínguez Navarro (1894-1976), Osvaldo Dorticós Torrado (1919-1983), Elías Entralgo (1903-1966), Ciro Espinosa (1890-1956), Rafael Esténger (1899-1983), Samuel Feijóo (1914-1992), Miguel Galliano y Cancio (1890-1962), Oscar Gans (1903-1965), Salvador García Agüero (1907-1965), Severo García Pérez (1899-1947), Manuel Gayol Fernández (1906-1987), Julio Girona (1914-2002), Harold Gramatges (1918-2008), Ramón Grau San Martín (1882-1969), Armando Guerra (1901-1953), Secundino Guerra Hidalgo (1912-1982), Nicolás Guillén (1902-1989), Onelio Jorge Cardoso (1914-1986), Armando Hart Dávalos (1930) y Roberto Fernández Retamar (1930).  Además, se destacan misivas enviadas por personalidades hispano-cubanas como Herminio Almendros (1898-1974), Luis Amado Blanco (1903-1975), Martín Casanovas (1894-1966), Eugenio Florit (1903-1999), José Forné Farreres (1916-1975), Luis Gómez-Wangüemert Lorenzo (1901-1980) y Alfonso Hernández Catá (1885-1940), así como el ítalo-cubano Orestes Ferrara (1876-1972). Por último, varios notables extranjeros mantuvieron correspondencia con el notable intelectual revolucionario, como fueron Héctor Agosti (1911-1984), Marcelle Auclair (1899-1983), Pierre Abraham (1892-1974), Gilberto Bosques (1892-1995), Alberto Bremauntz (1897-1979), Lázaro Cárdenas (1895-1970), Luis Cardoza y Aragón (1901-1992), Marta Dodd (1908-1990), René L. F. Durand (1910-2010), Paul Estrade (1935), Waldo Frank (1889-1967), José Rafael Gabaldón (1882-1975), Joaquín Gabaldón, hijo del anterior (1906-1984), Pierre Gamarra (1919-2009), Gabriel García Maroto (1889-1969), Joaquín García Monje (1881-1958), Enrique González Martínez (1871-1952) y  Juan Grijalbo (1911-2002).

Marinello, por su parte, sostuvo correspondencia con varias de estas personalidades, entre las que figuraron Lázaro Cárdenas, Luis Amado Blanco, Harold Gramatges, Ramón Grau San Martín, Secundino Guerra, Armando Hart, Osvaldo Dorticós, Elías Entralgo, Paco Alfonso, Samuel Feijóo, Roberto Fernández Retamar, José Rafael Gabaldón, Héctor Agosti, Julio Girona, Gilberto Bosques, Paul Estrade, Adela Collado y Luis Córdova.

Vale resaltar las cartas que le enviaron personas procedentes del pueblo que le plantearon determinadas situaciones, a las que supo contestar con la mayor prontitud, probada honradez y consecuente eficacia, revelando de esta forma su elevado espíritu de humanismo.